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POCO A POCO

Fidel Castro, de Black Friday

Borja M. Herraiz
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borjamotaelimparciales/10/5/10/22
sábado 26 de noviembre de 2016, 18:08h

Pocas personas en la historia reciente han despertado a su muerte sentimientos y reacciones tan encontradas como lo ha hecho este sábado Fidel Castro. Revolucionario libertador para unos, cruento dictador para otros, lo cierto es que el ya difunto comandante pasará a los anales como una de las grandes figuras del siglo XX junto a Hitler, Stalin, Gandhi, Sadam, Mandela o Kennedy.

Retirado desde hace una década de la primera línea de su guerra particular por motivos de salud, Castro fue un opresor, de eso no hay duda, por muy ilustrado y cultivado que fuera. Hace seis décadas decidió comenzar una lucha que, según él, llevará la libertad y la democracia a Cuba. Hoy, en 2016, seguimos esperando a que eso suceda y por el camino se han quedado muchos disidentes y balseros que se dejaron la vida en la tenaz y valiente oposición al castrismo.

Sin embargo, Castro es un perfil de doble filo, pues si bien era un dictador con todas las letras, también fue un gran pensador de izquierdas, con discursos (eternos) dignos de relectura y estudio. Lástima que gran parte de ellos fueran meras ensoñaciones de quien ha cedido ante las tentaciones del poder y la egolatría.

Al tiempo, el dictador también dotaba a la isla de uno de los mejores sistemas educativos y sanitarios del mundo, y eso no hay quien lo niegue. Para él lo primero era la mente, luego lo demás. De ahí que se esforzara por parecer lúcido hasta sus últimas apariciones públicas, allá por el mes de agosto, cuando apenas se tenía en pie y balbuceaba proclamas más que otra cosa.

A su muerte Castro deja Cuba en un proceso de impás. Su hermano Raúl heredó hace tiempo su trono e inició paulatinas y tímidas reformas que han llevado a la isla a descongelar sus relaciones bilaterales con Estados Unidos por primera vez en medio siglo. Ahora, con Donald Trump de mudanza presidencial a la Casa Blanca y el castrismo en sus horas más bajas, está por ver qué será del país caribeño una vez el hermanísimo pase a mejor vida, pues cuenta ya con 85 primaveras el bueno de él.

Y con esas, La Habana vivía este viernes por la noche escenas de llanto y emoción por igual, pues el país sigue dividido entre el rancio comunismo castrista y los cantos de sirena del aperturismo. Precisamente no deja de ser irónico que Fidel, adalid de la lucha contra el capitalismo, haya muerto en un Black Friday de récord.

Sea el deceso causa, consecuencia o mera anécdota de esta oda a la ordinariez consumista, a buen seguro que el comandante estará revolviéndose en su tumba, donde ahora sólo le debe quedar el consuelo de uno de esos enormes habanos que con tanto placer degustaba.

Borja M. Herraiz

Jefe de Internacional de El Imparcial

BORJA M. HERRAIZ es jefe de Internacional en El Imparcial

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