Foro económico internacional
Conclusiones alarmistas en Davos sobre el futuro económico
sábado 26 de enero de 2008, 20:15h
Según las grandes instituciones que han participado en el Foro, la peor fase de la crisis aún no ha llegado, a pesar del recorte en los tipos de interés y la ralentización económica norteamericana.
En el Foro Económico Mundial celebrado en la ciudad suiza de Davos ha quedado claro que el debilitamiento de la coyuntura estadounidense es muy fuerte y que, incluso si logra librarse de la recesión, la situación es preocupante. No cabe duda de que la situación americana repercutirá en el resto de economías del mundo, si bien afectará en mayor o menor medida dependiendo de los vínculos financieros que tengan con Estados Unidos.
Ante las alarmistas previsiones que han salido a la luz durante la reunión internacional, los participantes recomendaron hoy una cooperación global entre países y nuevas políticas fiscales para hacer frente a la seria situación de Estados Unidos, que podría entrar en recesión en pocos meses.
En cuanto a la fortaleza del euro, que se cambia actualmente a unos 1,47 dólares, se ha advertido de que perjudicará la competitividad de las empresas europeas y reducirá las exportaciones.
Desde el estallido de la crisis crediticia internacional, por los problemas en la economía de EEUU, varios bancos centrales han implementado una política monetaria más expansiva, con reducciones del precio del dinero e inyecciones de liquidez.
Por su parte, la Reserva Federal estadounidense (Fed) bajó el pasado martes por sorpresa los tipos de interés en EEUU en 75 puntos básicos, hasta el 3,5 por ciento, con el fin de impulsar el crecimiento económico y evitar que la economía entre en recesión.
El precio de la vivienda en EEUU cayó un 7 por ciento en 2007 y según el director ejecutivo del banco de inversión Merrill Lynch, John Thain, va a bajar más en los próximos trimestres.
Por su parte, la representante francesa instó al banco europeo a recortar los tipos de interés para compensar los efectos de la fortaleza del euro, al tiempo que pidió al Banco Central Europeo que sea sensible al crecimiento de los países de la zona del euro y no sólo centre su política monetaria en mantener la estabilidad de precios.