Fallaron consistencia y zaga para alejar a los colchoneros de la cima liguera.
El Atlético de Madrid volvió a naufragar por la misma vía por la que sollozó en Anoeta. El Villarreal cocinó su habitual receta de intensidad y frugalidad combinativa y los madrileños sólo pudieron responder con achique, al adolecer de coherencia con la pelota. Así, en un primer tiempo no tan pobre como marcó el electrónico al descanso (2-0), Trigueros y Jonatan Dos Santos gobernaron el ritmo acelerado de un partido que fue sacando de eje la seriedad colectiva visitante. No obstante, los dos centrocampistas anotaron en sendos errores defensivos de la retaguardia del subcampeón europeo.
El primer tanto llegó tras un fallo en la salida de la pelota de Tiago, que generó un tres para uno resuelto con clase por el compañero de Bruno Soriano en el eje levantino. El segundo, por el contrario, registró una imprecisión en los guantes del meta esloveno. Oblak no atajó un disparo digerible y dejó el cuero suelto para que el todocampista mexicano, soberbio en la dirección, sellara una distancia que se antojaría insalvable para los atléticos. Y, por si fuera poco, tanto Tiago como Oblak se retiraron lesionados del verde antes del entretiempo.
La movilidad interior y exterior de un Villarreal que sólo soltó la manija del timón del envite en un intervalo próximo al ecuador del primer tiempo resultó abrasiva para sus rivales. Con los laterales sumados al centro del campo, ni la presión ni las ayudas llegaban a tiempo y el juego entre líneas, de pase corto y división hacia los extremos, deshizo al doble pivote Tiago-Gabi e inutilizó a Correa y Saúl. Pato figuraba fuera de la dinámica, pero el centro del campo fue propiedad amarilla.
Notó Simeone la baja de Filipe Luis, que restó vías de salida claras a la inexistente elaboración capitalina, y falló al sentar a Carrasco de inicio. Entregó la enésima alternativa a Correa y el argentino, intrascendente, no respondió como le reclamó su técnico. Nunca llevaría el peso de las sensaciones un Atlético diezmado en su cohesión y en la fase creativa. Sólo la fluctuación al espacio de Griezmann y Gameiro buscó las cosquillas a Asenjo, sobre todo en un mano a mano del Balón de Bronce (que no consigue regar su sequía anotadora presente). Lucas no aportó y la opción de superioridad por el perfil de Juanfran se hizo demasiado previsible en estático. Las vigilancias locales funcionaron y la amenaza en transición del candidato a todo se mermó de forma absoluta. No pereció miserablemente el Atlético, pero no pudo salir del gris plomizo de otras citas.
Con el aterrizaje del segundo acto se desplegó un intercambio de argumentos favorable a los locales. El Villarreal trató de enfangar el compás y congelar los vatios para quemar minutos bajo control; los colchoneros alzaron su energía pero la voluntad recuperada no superó la impotencia de saberse continuamente desacertado en el pase. Las imprecisiones mutilaron el contragolpe ideado por el Cholo y su once repetiría desazón, superado, otra vez, por el cauce del ritmo, el físico y la calidad. En el descuendo redondearía la sobrbia ejecución local Roberto Soriano, con un remate cruzada que ajusticiaba la mala praxis defensiva que condicionó, sobremanera, la derrota rojiblanca.
Estos tres puntos entregan calma y lustre a los pupilos de Escribá (que ganó la partida a un Simeone que no consigue idear variantes a los problemas corales e individuales) y los madrileños quedan incrusados en el último lugar con billete a competición europea. A 12 puntos de la cima clasificatoria y a cinco del anhelado tercer puesto que defiende el Sevilla de Sampaoli. No se atisba reacción en la ribera del Manzanares y el bache ha sido corroborado en este punto hasta poder denominarlo como crisis. La Liga de Campeones, declarada prioridad de la entidad, se activará en febrero, pero, hasta entonces, el terreno por el que transitan los indios empieza a ser muy resbaldizo. Y los automatismos que les impulsaron hacia la leyenda yacen, en este tramo de calendario, oxidados. Con la seriedad en el repliegue en entredicho.
Ficha técnica:
3. Villarreal: Asenjo, Mario, Víctor Ruiz, Álvaro, Jaume Costa; Jonathan Dos Santos, Bruno, Manu Trigueros (N'Diayé, m.92), Soriano; Sansone (Santos Borré, m.90) y Pato (Rodri, m.79).
0. Atlético de Madrid: Oblak (Moyá, m.40), Juanfran, Godín, Savic, Lucas; Koke, Tiago (Saúl, m.29), Gabi, Correa (Carrasco, m.65), Gameiro y Griezmann.
Goles: 1-0, m.28: Manu Trigueros. 2-0, m.38: Jonathan Dos Santos. 3-0, m.93: Roberto Soriano
Árbitro: Hernández Hernández (C.Canario). Amonestó por el Villarreal a Sansone, Álvaro y Dos Santos, y por el Atlético a Correa, Saúl y Gabi.
Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 15 de LaLiga Santander disputado en El Madrigal.