Banco de España: las medidas del Gobierno son insuficientes
Zapatero tendrá que explicar por qué se dispara la crisis
martes 24 de junio de 2008, 14:41h
José Luis Rodríguez Zapatero compareció este lunes en el Consejo Económico y Social para presentar el informe económico del Gobierno. En la presentación reconoció por primera vez la gravedad de la crisis económica, aunque evitó utilizar esta palabra, y apuntó que el crecimiento de la economía estará “por debajo del dos por ciento”. Este martes su ministro de Economía, Pedro Solbes, hizo suya la predicción del presidente, un mes después de decir, desde La Moncloa, que la economía crecerá al 2,3 por ciento este año y el siguiente. Solbes dice que está “dándole vueltas” a sus previsiones de crecimiento.
Inflación en el 4 por ciento y paro en el 11
Celestino Corbacho, ministro de Trabajo, sí ha hecho una previsión, y no resulta nada halagüeña: la tasa de desempleo alcanzará en 2009 el 11 por ciento. Con lo que sí se ha atrevido Solbes es con la previsión de inflación, que sitúa a final de año en el 4 por ciento. Pero en este aspecto el Gobierno se ha topado este mismo martes con una llamada de atención por parte del Banco de España.
Zapatero, en su comparecencia de ayer en el CES, volvió a exponer la visión que ofrece el Gobierno sobre la inflación, y es que ésta se ha importado del exterior por la presión de los precios del petróleo y de las materias primas, con especial incidencia de los alimentos. El Banco de España también incide en estas causas. Pero incide en que ello no quiere decir que el Gobierno no tenga margen de maniobra para moderar el pernicioso alza de los precios.
Inflación: El Gobierno es responsable
Así, el gobernador del Banco de España, en su comparecencia ante el Parlamento, ha declarado este martes que “el origen externo del episodio inflacionista al que estamos asistiendo, no debe llevarnos, sin embargo, a considerar esta evolución como algo fuera del ámbito de influencia de las autoridades y de los agentes sociales. En concreto, los intentos de eludir las pérdidas de renta real que el encarecimiento de los bienes importados comporta, ya sea a través de aumentos de precios o de costes, como resultado de los mecanismos de indiciación existentes, puede terminar generando mayores tensiones inflacionistas y afectar negativamente a la creación de empleo, lo que tendería a intensificar y prolongar el ajuste”.
Poco antes advertía de que los incrementos de los márgenes empresariales o de los salarios podrían provocar “efectos de segunda ronda” que agravaran la situación inflacionista. Otro de los riesgos es que se percibiese por los consumidores que las alzas de precios son permanentes y no transitorias. Estas llamadas a la moderación salarial llegan cuando Zapatero ha anunciado su apuesta por un gran “pacto social reforzado”.
Otro de los aspectos de la comparecencia de Miguel Ángel Fernández Ordóñez ante la Comisión de Economía y Hacienda del Congreso apuntaba a la necesidad de realizar reformas económicas. Zapatero, en su discurso ante el CES, desgranó un conjunto de medidas económicas para salir de la crisis o al menos paliarlas. Pero esta es la cuarta vez que el Gobierno presenta medidas económicas desde que fue refrendado en las urnas, y muchas de ellas, las más importantes, ya habían sido anunciadas anteriormente. La novedad más importante fue la reducción en un 30 por ciento de la contratación de funcionarios.
Las medidas son insuficientes
Fernández Ordóñez, sin hacer mención alguna de las medidas presentadas por Zapatero, ha puesto en evidencia que las mismas resultarán insuficientes cuando ha hecho públicas frente al Parlamento las actuaciones que a juicio del Banco de España resultarán imprescindibles.
Ordóñez apunta que “a la hora de reducir en la medida de lo posible la duración e intensidad del ajuste y afrontar desde una posición de partida favorable la futura recuperación, los avances en la liberalización de los mercados de bienes y servicios va desempeñar un papel primordial”. Y apunta tres ámbitos en los que se debe actuar.
Por un lado “hay que profundizar en los servicios destinados al consumo”. En segundo lugar es necesario “fomentar el desarrollo del mercado de alquiler”, lo que forzaría al Gobierno a flexibilizar su regulación. Y en tercer lugar será necesario liberalizar “las industrias de red”, y en particular la energía.
Más malos datos: Superávit y vivienda
Mientras, los malos datos siguen agolpándose sobre la mesa de los responsables del Gobierno. Este martes el secretario de Estado de Hacienda, Carlos Ocaña, ha explicado que la crisis inmobiliaria y los precios del petróleo se han llevado por delante el 80 por ciento del superávit que Zapatero siempre ha puesto como colchón contra la crisis. Y el propio ejecutivo ha dejado claro que la situación se agravará en lo que queda de año y, al menos, a comienzos de 2009. Para entonces, el 20 por ciento restante no resultará suficiente.
El otro dato apunta a la medida precisamente de esa crisis inmobiliaria. Las ventas de viviendas alcanzaron 157.539 unidades en el primer trimestre del año, lo que supone una disminución del 31,8 por ciento en comparación con el mismo período de 2007, según datos difundidos este martes por el Ministerio de Vivienda. En el último año (abril 2007-mayo 2008), el número de transacciones inmobiliarias de vivienda se situó en 763.655 unidades, lo que se traduce en una reducción del 8,7 por ciento en comparación con los doce meses anteriores.
Comparecencia no pedida en el Parlamento
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, comparecerá en un pleno extraordinario del Congreso que se celebrará el próximo miércoles, 7 de julio, con el fin de explicar las medidas adoptadas por el Ejecutivo para afrontar los problemas que atraviesa la economía española. El portavoz del grupo parlamentario socialista, José Antonio Alonso, ha declarado en rueda de prensa que el Ejecutivo va a tramitar la comparecencia de Zapatero, a petición propia, después de que todos los grupos de la oposición apoyaran en la Junta de Portavoces la presencia del jefe del Gobierno en la Cámara Baja.
Pero no era esa la primera intención del Gobierno ni del Grupo Parlamentario Socialista. Por el contrario, sus planes pasaban por la comparecencia de Pedro Solbes, ministros de Economía. El Partido Popular pidió que fuera el propio presidente quien explicase la medida de la crisis económica. Se le han sumado a su iniciativa Izquierda Unida y CiU, por lo que la propuesta popular hubiese triunfado y hubiese llevado, contra la intención del Gobierno, a llevar a Zapatero.