somalia
No se conoce la nacionalidad de los secuestrados por los piratas
martes 24 de junio de 2008, 21:14h
Las primeras informaciones indicaban que los ocupantes del yate secuestrado por piratas somalíes eran un matrimonio y su hijo, de nacionalidad alemana, y el capitán de la embarcación, de origen galo. Sin embargo, tanto el Ministerio de Exteriores francés como el alemán han indicado que no tienen confirmación de que haya ni ciudadanos franceses ni germanos.
Asimismo, las causas del secuestro aún son inciertas. Fuentes de la TV alemana en Somalilandia sopesan dos posibles hipótesis. La primera apunta a que el barco, al acercarse a la costa, fue interceptado por piratas somalíes. La segunda es que, debido a algún problema técnico o falta de combustible, la embarcación tuvo que atracar en una zona donde fue asaltada por residentes locales. El gobierno de Puntlandia anunció que si se trata de un secuestro, desplegará las fuerzas de seguridad necesarias para dar con los captores y liberar a los rehenes.
Las aguas situadas frente a Somalia son de alto riesgo para el transporte marítimo internacional ya que están en una zona de operación de piratas que capturan embarcaciones y exigen grandes sumas de dinero por el rescate de los tripulantes secuestrados.
Secuestro del Playa de Bakio
El 22 de abril, el pesquero español Playa de Bakio fue secuestrado por un grupo de piratas que hicieron cautivos a las 26 personas que viajaban a bordo, trece españoles y otros tantos africanos. Los pescadores fueron liberados seis días después, tras el pago de un rescate de 1,2 millones de dólares, tal y como confirmó en la ocasión Andrew Mwangura, dirigente keniano de una compañía especializada en localizar navíos desaparecidos.
Situación política de Somalia
Puntlandia no es un caso atípico en el clima de inseguridad que reina en Somalia. La región se declaró independiente en 1998 pero no es reconocida como tal por la comunidad internacional.
Somalia no dispone de un gobierno reglamentario desde 1991, cuando los jefes de los distintos clanes tribales, conocidos como "señores de la guerra", derrocaron al dictador Mohamed Siad Barre y sumieron al país en un conflicto civil que se prolonga hasta ahora. La inestable situación política de esa región del "Cuerno de África" se agravó cuando en 2006 las milicias de la Unión de Tribunales Islámicos (UTI) se unieron a la lucha por el poder y capturaron Mogadiscio, la capital de Somalia, y todo el sur del país. La UTI fue expulsada de Mogadiscio por las tropas que Etiopía envió en diciembre de ese año a Somalia en apoyo del gobierno de transición del país, pero los milicianos islámicos pasaron a la clandestinidad y conducen una guerra de guerrillas contra las autoridades somalíes.