Además, Durant y Westbrook siguen alimentando su agria polémica.
La festividad esteticista por excelencia del baloncesto internacional, el All Star Weekend de la NBA, degustó este sábado el ilustre aperitivo del partido de las estrellas. Así, tomaron la escena los concursos de habilidades, triples y mates. Y, como era de esperar, fue este último apartado el que dejaría la imagen de la noche. Una fotografía compartida por un intento infructuoso y el mate de la noche. El primero hizo aparecer a un dron por primera vez en la historia del concurso pero Aaron Gordon (Orlando Magic y defensor del título) no pudo rematar el alley-oop que le ofreció el artilugio tecnológico.
El segundo si alcanzó a pasar por el aro. Su autor y nuevo campeón del torneo de mates al que sacaron lustre el Doctor J, Wilkins, Jordan, Carter y compañía fue el Glenn Robinson III. El alero de los Pacers se ganó el favor del jurado (conformado por Gary Payton, David Robinson, Dominike Wilkins, Chris Webber y Alonzo Mourning) colocando un obstáculo que acumulaba a la estrella de Indiana, Paul George, a la mascota del equipo y a una cheerleader. El ganador saltó sobre la terna y machacó a dos manos cuando ya había pasado el aro. Se ganó la puntuación perfecta para superar a Derrick Jones Jr, de los Suns, que pagó el peaje de fallar una de sus tentativas.
El concurso de triples, por su parte, coronó a un nuevo nombre. Eric Gordon, de los Rockets, vino a superar y suceder a tiradores como Klay Thmopson y Kyrie Irving en un evento en el que no participó Steph Curry. El ex jugador de Nueva Orleans, ciudad que acoge este oasis, embocó 21 puntos en el desempate con el base estrella de los Cavaliers, vigente campeón de la NBA y ganador en 2013 -que sumó 18-. Ambos habían anotado 20 canastas toda vez que hubieran superado las rondas anteriores.
El sábado, destinado a los concursos y que acogió otra muesca para el precoz currículo del unicornio Porzingis -nuevo campeón del torneo de habilidades, por encima de los jugadores "bajitos"-, tampoco escapó a la tensión que mantienen Kevin Durant y Russell Westbrook desde que el primero abandonara Oklahoma City para recalar en su gran rival, los Golden State Warriors. El caso es que ambos han sido congregados en el vestuario del equipo de la Conferencia Oeste y han compartido cancha en un entrenamiento previo al partido de este domingo en el que evitaron cruzarse.
Westbrook, candidato al MVP de la temporada presente, realizó una rocambolesca rueda de prensa en el día de atención a los medios al respecto. Cada vez que fue preguntado por su ex compañero y, al parecer, ex amigo, el base de los Thunder repreguntaba al periodista de turno por sus gustos sobre la moda. Durant, menos estrambótico, evitó hablar del tema con evasivas escuetas. Y es que ambos jugadores, que no se dirigen la palabra, aterrizaron en Nueva Orleans para pasárselo bien y la ciudad ofrece en estos días celebraciones populares y fiestas privadas de todo pelaje. Sólo podrían pasar un mal trago si coincidieran en el mismo quinteto durante la traca final de este lunes, en la que también jugará Marc Gasol. El morbo queda servido tras una jornada en la que la élite del baloncesto colectó medio millón de dólares en favor de la fundación de Craig Sager, reportero icónico de la liga estadounidense fallecido recientemente de cáncer.