www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

Ecuador y Colombia paralizan su acercamiento

jueves 26 de junio de 2008, 00:19h
Lamentablemente, parece que la solución de las conflictivas relaciones de Colombia con sus vecinos está lejos. Cuando parecía que la crisis con Ecuador estaban en trámites de solución, después de que ambos países retomaran relaciones diplomáticas, Nicaragua ha entrado en escena para enrarecer la situación, lo que se ha sumado a la paralización de las negociaciones entre los anteriores países. Las polémicas declaraciones del siempre histriónico Daniel Ortega, presidente de Nicaragua, acusando a Álvaro Uribe de pretender asesinar a dos de las colombianas sobrevivientes al ataque contra el campamento del guerrillero de las FARC “Raúl Reyes” han desatado el enfrentamiento. Con la OEA como escenario, los embajadores de Nicaragua y Colombia protagonizaron un fortísimo cruce de acusaciones, entre las que se incluía la del supuesto apoyo que el Gobierno nicaragüense da a las FARC.

Respecto a Ecuador, a menos de dos semanas de la fecha acordada para que los representantes de cada país se reunieran para negociar ‘la paz’, el Gobierno colombiano ha decidido paralizar los trámites, ante unas declaraciones de Rafael Correa en las que aseguraba que no había “espacio” para un acercamiento con Colombia. En una entrevista a un diario argentino, el mandatario ecuatoriano insistía, asimismo, en recordar que Ecuador es la parte “agredida” y, por tanto, quien debe marcar los tiempos de la negociación, argumentos, al fin y al cabo, que siempre ha manejado y no deben sorprender a nadie. Finalmente, la mediación de la Organización de Estados Americanos (OEA) y del Centro Jimmy Carter ha sido en balde. La reacción del ejecutivo colombiano no se ha hecho esperar y ya anunciado que, por su parte, las relaciones no se reestablecerán no se sabe “por cuanto tiempo”.

La respuesta colombiana a las declaraciones de Ortega es comprensible, dada la magnitud de las mismas, pero la reacción a las declaraciones de Correa es quizás desmesurada. El presidente ecuatoriano tiende a utilizar un lenguaje demagógico y nunca ha ocultado su cercanía a Hugo Chávez, pero, aún así, dada la vital importancia de que se reestablezcan relaciones, Colombia quizás debería haber meditado con más calma la ruptura de las negociaciones.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios