El fiscal general de Estados Unidos, Jeff Sessions, ha dicho este jueves que "nunca" se reunió "con ningún funcionario o intermediario ruso" para abordar las elecciones estadounidenses, por lo que no piensa dimitir del cargo.
En una rueda de prensa, el fiscal general admitió haberse encontrado con el embajador ruso, Sergey Kislyak, pero reiteró que no trató con él ningún tema de la campaña electoral.
Sessions se ha inhibido de participar "en cualquier investigación existente o futura" del Departamento de Justicia sobre la posible injerencia rusa en los comicios presidenciales de noviembre pasado.
"He estudiado las reglas y considerado sus comentarios y su evaluación. Creo que esas recomendaciones son correctas y justas, Por lo tanto, me he apartado de los asuntos que tratan con la campaña de Trump", aseveró el republicano. "Sobre los comentarios que hice al comité que se han dicho que son incorrectos y falsos, permítanme ser claro. Nunca tuve reuniones con agentes rusos o intermediarios rusos sobre la campaña de Trump", afirmó el fiscal general. Sessions indicó que escribirá "pronto" al Comité Judicial para aclarar su testimonio.
Durante su proceso de confirmación en el Senado, Sessions fue cuestionado por los demócratas sobre su disposición a investigar los presuntos nexos de la campaña de Trump con el Kremlin como futuro jefe del Departamento de Justicia. "Si hay alguna prueba de que algún miembro de la campaña de Trump se comunicó con el Gobierno ruso durante esta campaña, ¿qué haría?", preguntó el senador Al Franken, a lo que Sessions respondió: "No tengo conocimiento de ninguna de esas actividades". Es más, Sessions aseguró "no haber tenido comunicaciones con los rusos".