El presidente de EEUU ha firmado este lunes la nueva versión de su polémico veto migratorio. Donald Trump seguirá prohibiendo la entrada de refugiados al país. Así, no se emitirán visados para ciudadanos de Irán, Somalia, Yemen, Libia, Siria y Sudán, todos ellos países de mayoría musulmana. Sale de la "lista negra" Iraq.
El nuevo decreto sustituirá al polémico veto del pasado 27 de enero y que fue bloqueado por una decisión judicial. Ahora, el cambio más importante incluido en la nueva orden ejecutiva se refiere a Irak, a cuyos ciudadanos se les permitirá la entrada a Estados Unidos porque su Gobierno se ha comprometido a colaborar en la investigación de sus nacionales.
Otra de las diferencias con el anterior decreto es que EEUU ha detenido durante 90 días la emisión de visados a los ciudadanos de seis países de mayoría musulmana: Irán, Somalia, Yemen, Libia, Siria y Sudán. Ahora pueden entrar a Estados Unidos los ciudadanos de esos seis países que tuvieran un visado válido antes del 27 de enero, la fecha en la que se emitió la primera orden.
Este punto no quedó claro en el anterior decreto provocando el caos en los aeropuertos de todo el mundo, pues ciudadanos con visados válidos no pudieron viajar a Estados Unidos.
Sobre al exclusión de Iraq del grupo de países vetados, el Ministerio de Exteriores iraquí celebra la decisión y considera la decisión como "un paso importante" para caminar en "la dirección correcta" con el fin de seguir apoyando "la coalición estratégica entre Bagdad y Washington" en varios campos y, sobre todo, en "la lucha contra el terrorismo".
Washington presta apoyo a las autoridades iraquíes en su lucha contra los yihadistas del grupo Estado Islámico (EI) y está participando en la campaña de Mosul desde su arranque en octubre de 2016. El Pentágono ha desplegado también a numerosos asesores militares, cuyo apoyo se considera que ha sido fundamental en las últimas victorias de las fuerzas iraquíes frente a los extremistas en Mosul.