El Gobierno polaco, ultraconservador, no veía con buenos ojos su reelección.
El polaco Donald Tusk ha sido reelegido este jueves como presidente del Consejo Europeo a pesar del boicot con el que amenazaba en los últimos días el Gobierno de su propio país, de corte ultraconservador.
Tusk, cuyo actual mandato expiraba el próximo 31 de mayo, mantendrá al cargo al menos durante los próximos dos años y medio, hasta 2020.
Polonia no ha logrado imponer su veto pues para la reelección de Tusk no se necesitaba la unanimidad de los países miembros, sino simplemente una mayoría cualificada.
En los últimos días surgieron las dudas sobre la reelección de Tusk, a raíz de la oposición de Polonia, su propio país de origen, que propuso al eurodiputado Jacek Saryusz-Wolski, de la misma nacionalidad, para reemplazarle.
Saryusz-Wolski fue sin embargo expulsado del PPE este lunes y revocado como vicepresidente de la formación por su voluntad de seguir siendo candidato al Consejo Europeo en sustitución de su compatriota Tusk.
El enfrentamiento entre el Gobierno polaco y Tusk emana de que el presidente del Consejo, del partido Plataforma Cívica, fue primer ministro de Polonia entre 2007 y 2014, antes de que llegaran al poder los euroescépticos de Libertad y Justicia.