DURANTE EL DEBATE DE LA REFORMA DE LA ESTIBA
Disputa entre PP y Podemos, acusaciones de "matonismo" y "amenazas"
EL IMPARCIAL/Efe
jueves 16 de marzo de 2017, 15:07h
Actualizado el: 16/03/2017 22:53h
Iglesias sale del Hemiciclo y regresa al minuto mientras Ana Pastor llama al orden.
Los grupos parlamentarios del PP y de Unidos Podemos se han enzarzado en una dura discusión durante el debate de del decreto de la estiba. Se han cruzado acusaciones de "matonismo" y "amenazas", que han obligado a intervenir a la presidenta de la Cámara, Ana Pastor.
Durante su intervención en defensa de la reforma de la estiba, el portavoz de Fomento del PP, Miguel Barrachina, ha asegurado haber sufrido ya amenazas del sector de la estiba como para que ahora "le amenacen los del brazalete", refiriéndose así al partido de Pablo Iglesias, que mostraba estos distintivos en el Día Internacional de la Mujer para mostrar su apoyo.
Entonces, Iglesias ha salido del Hemiciclo para regresar un minuto más tarde a la vez que Ana Pastor llamaba al orden a otro diputado de Unidos Podemos, Juan Antonio Delgado, que protestaba por las palabras del orador popular. Al finalizar el tiempo de Barrachina, la portavoz de la formación morada, Irene Montero, ha pedido la palabra invocando el artículo 71.3 por ofensas a su grupo y, una vez concedida, ha afirmado que "el matonismo del grupo parlamentario del PP también merece una reflexión por esta Cámara".
Barrachina, desde su escaño, le ha replicado insistiendo en que "Podemos amenaza, y quienes amenazan a periodistas, jueces y policías también amenazan al PP".
Después, ha pedido también intervenir el portavoz popular, Rafael Hernando, y lo ha hecho para recriminar a Montero que ese mismo término de "matonismo" que ella ha utilizado contra el PP, debe aplicarse a Podemos: "Si ha habido matonismo no ha sido de mi grupo sino de otro", ha subrayado al aludir a las interrupciones a Barrachina.
Sin embargo, las actuaciones de Podemos en el debate de este jueves prosiguen. Para sorpresa de todos, Íñigo Errejón se ha equivocado a la hora de votar el decreto. A diferencia de sus compañeros de partido, Errejón ha elegido la abstención. Aunque su voto no tendrá consecuencias pues finalmente el decreto-ley ha sido derogado. Una meta que perseguía tanto Unidos Podemos como PSOE, ambos -en mayoría- se han mostrado en contra.