Es Rajoy también hombre de renovaciones tranquilas. Así que los tres próximos fines de semana no serán tan sosegados como desearía. Este viernes, comienzan los congresos regionales de los populares, que culminarán el domingo 2 de abril. Y habrá cambios, pero también batallas: el ruido de sables en algunas comunidades empezó hace tiempo, aunque ahora Génova afronta el envite final.
En el nuevo mapa popular regional habrá quienes repitan, pero también quienes se vayan. Entre los primeros, Juanma Moreno (Andalucía), Mercedes Fernández (Asturias), María Dolores de Cospedal (Castilla-La Mancha), Isabel Bonig (Comunidad Valenciana), José Antonio Monago (Extremadura) o Alfonso Alonso (País Vasco). Entre los segundos, dicen adiós históricos como Juan Vicente Herrera (Castilla y León) o Pedro Sanz (La Rioja).
En Aragón, Luisa Fernanda Rudi dejará paso a Luis María Beamonte; en Canarias, Asier Antona borrará definitivamente el rastro del exministro José Manuel Soria, que tuvo que dimitir por los papeles de Panamá; y en Cataluña, Alicia Sánchez-Camacho será sustituida por Xavier García Albiol. En Madrid será proclamada Cristina Cifuentes, que se impuso en las primarias a Luis Asúa; y en Navarra, liderará el partido Ana Beltrán, única candidata que ha dado el paso de presentarse.
No solo en las comunidades; el PP también se renovará en las ciudades autónomas, aunque allí seguirá habiendo más de lo mismo: Juan Vivas (Ceuta) y Juan José Imbroda (Melilla). El único territorio que no está en la agenda es Galicia, donde Alberto Núñez Feijóo revalidó su cargo el año pasado, antes de las elecciones del 25 de septiembre, en las que, por cierto, se impuso por mayoría absoluta.
Hasta aquí lo que ya está controlado, incluido el sofoco de incendio en Castilla-La Mancha, donde el candidato alternativo a Cospedal, Tomás Medina, llegó a presentar una demanda por vulneración de derechos fundamentales. Hubo bastante ruido, pero todo seguirá igual: la número dos de Génova seguirá siendo diputada, secretaria general, ministra de Defensa y presidenta de los populares castellanomanchegos.
Batallas de resultados inciertos
Lo demás serán batallas de inciertos resultados. Y pueden no ser todos del agrado de Génova. Los populares de Baleares elegirán entre el exconsejero Biel Company y el expresidente autonómico José Ramón Bauzá, a quien se daba por amortizado. De hecho, hay un dato llamativo: el primero ha logrado presentar algo más del doble de avales para optar al cargo.
En Cantabria tampoco se ha logrado concurrir con una lista que integre a las diferentes corrientes, por lo que la pugna se librará entre Ignacio Diego, que opta a la reelección, y María José Sáenz de Buruaga, su número dos hasta ahora, que cuenta con el apoyo del exalcalde de Santander y actual ministro de Fomento, Íñigo de la Serna.
Algo similar ocurre en Castilla y León, donde Juan Vicente Herrera, tras 16 años, ha renunciado a la reelección. Su sustituto será Alfonso Fernández Mañueco o Antonio Silván. El primero es secretario general del PP castellanoleonés y alcalde de Salamanca; el segundo, vicesecretario autonómico de Organización y regidor de León.
La balanza también está por decantarse en La Rioja, donde Pedro Sanz será historia después de 24 años al frente de los populares en aquella comunidad. Y se marcha con el deseo de que hubiera habido una única candidatura, pero “no está en mi mano”, reconoció al dar un paso atrás. Ahora lucharán por el puesto el presidente autonómico, José Ignacio Ceniceros, y la alcaldesa de Logroño, Cuca Gamarra.
Renovación y maquinaria electoral
Mientras tanto, en Murcia no habrá batalla, pero sí sombras. Las que persiguen desde hace semanas a Pedro Antonio Sánchez, presidente autonómico, en el punto de mira de la Justicia y contra quien el PSOE está dispuesto a liderar una moción de censura para la que ya cuenta con el apoyo de Podemos y en la que necesita a Ciudadanos, que ha dado de plazo hasta el próximo día 27 para presentar un candidato alternativo. En lo que se refiere al partido, Sánchez es el único candidato, por lo que será reelegido.
El pasado mes de febrero, el PP vivió un Congreso Nacional tranquilo. Durante los tres próximos fines de semana el panorama no parece tan alentador, al menos en algunos territorios. Y ante lo que pueda pasar, durante o después, Fernando Martínez-Maíllo, vicesecretario general de Organización, y Pablo Casado, vicesecretario de Comunicación, ya han pedido “integración” y “generosidad” para que haya colaboración entre vencedores y vencidos.
Al fin y al cabo, el PP busca engrasar la maquinaria y estar preparado para las próximas elecciones locales y autonómicas. Pero también por lo que pudiera pasar a partir del 3 de mayo, cuando Mariano Rajoy puede volver a convocar comicios nacionales si considera inviable la legislatura. No es ni su deseo ni su intención, insiste. Pero todo puede ocurrir.