Queda definitivamente prohibida la amputación de las colas de los perros. El pleno del Congreso ha aprobado este decreto sin reservas ni escándalos. Todos los diputados quedaron impactados por la gravedad de esta cuestión para la vida de la nación española. Tómenlo en serio, queridos lectores, porque jamás tacharía yo de majaderos a los representantes del pueblo español. Están claras las razones que llevaron a Podemos a votar a favor de esta prohibición y persuadir al PSOE y ERC de los beneficios que se obtendrán de esta crucial decisión para las mascotas. Muchos han llorado cuando Pablo Iglesias pronunció en tono solemne: “Una sociedad que respeta a los perros es una sociedad paradójicamente más humana”.
¿Han tenido el mismo respeto a la “humanidad” de los españoles cuando tratan temas que, de verdad, afectan a los ciudadanos de a pie? Lo dudo. Exploremos, estimados lectores, los límites del “humanismo” que tienen los diputados del Congreso hacia los ciudadanos de nuestro país. No ha sido tan unánime ni tan pacífica, por ejemplo, la sesión del Congreso para aprobar la reforma de la estiba. El PNV ha apoyado al PP, mientras que Ciudadanos ha cambiado de opinión en el último momento. De este modo, los ciudadanos, excepto 6.150 estibadores, pagarán de su bolsillo ora las desmesuradas pensiones y pre-jubilaciones de este sector privilegiado, ora las millonarias multas que va a imponer a España la Unión Europea. Ambas opciones nos van a salir bastante caras a los contribuyentes españoles. El interés de la amplia mayoría será cedido para contentar de una u otra manera a la minoría exigua, apoyada por grupos políticos. ¡Qué inhumanidad! Sí, eso se llama tratar a los ciudadanos como perros sin rabo…
Otro ejemplo del trato “humano” y del respeto que tienen los políticos a los ciudadanos de a pie es la secreta agenda del señor Rajoy. ¿Por qué no hace público lo que a todos nos afecta? Ya antes nos llegaban las noticias sobre sus “diálogos” socráticos y confidenciales con los nacionalistas catalanes, pero ahora parece que la operación Diálogo se ha extendido a otros territorios del reino de España como es el País Vasco. La foto de la agenda no oficial de Rajoy revela su “comida privada” en Vitoria. No se sabe nada de los otros invitados ni nadie tiene la remota idea de las cuestiones que va a tratar el Presidente del Gobierno con los invitados desconocidos. ¿Por qué se oculta este tipo de reuniones a los españoles? Acaso no es este silencio una falta de respeto a la humanidad de los ciudadanos españoles. A pesar de lo poco que se conoce sobre los diálogos del Gobierno y los representantes del País Vasco, parece, como diría Rajoy, que les va a ir muy bien a todos. Ya no es poco que ETA haya anunciado su desarme unilateral y los presupuestos generales están a punto de ser apoyados por el PNV.