Rock in Río es un acontecimiento musical surgido en Brasil que tuvo su prolongación en Lisboa. Por primera vez desde su creación, en 1985 en Río de Janeiro, llega a España, a Arganda del Rey, este evento de tintes faraónicos para el rock y el ocio. Además de las grandes figuras de la música, se ofertan diversas actividades lúdicas, tan llamativas como una pista de "snowboard" o una carpa en la que se celebrarán desfiles con primeras marcas. Se calcula, según un teletipo de Efe, que cerca de 350.000 personas acudan al evento en los dos fines de semana.
Son cinco días de actuaciones divididas en dos tandas. La primera arranca este viernes con un cartel de lujo en el que brilla con luz propia el autor de "Heart of gold", Neil Young, que a sus 62 años y con su eterna mala salud de hierro recibirá el calor de un público de todas las edades. El Escenario Mundo, el más grande de los tres que se han levantado, acogerá el concierto del antiguo integrante de Crosby, Stills, Nash & Young, por el que antes pasarán Manolo García, el hawaiano Jack Johnson y Alanis Morissette, que figura como "artista invitada". Estos conciertos comienzan a las 19.30 horas.
Pero desde las 17.30 horas del viernes la música suena en Arganda del Rey con las actuaciones de Loquillo y The Right Ons en el Hot Stage, escenario en forma de cubo. La música electrónica también está presente en la primera sesión con Sara Main o JP Candela, que ponen los ritmos más vibrantes a este género que culminará con el aclamado Tiësto, el 6 de julio.
Grandes del rock junto a figuras emergentesLa programación del Rock in Río Madrid ha seguido el criterio de combinar grandes glorias del rock de siempre (Neil Young, Bob Dylan, The Police) con grupos emergentes o de breve pero exitosa trayectoria, con gran tirón entre los jóvenes. En este último bloque se encuentran El Canto del Loco, Tokio Hotel o la polémica Amy Winehouse, cuya aparición en escena no cuenta con muchas garantías pese a figurar aún en cartel. Le han diagnosticado un enfisema pulmonar y los médicos le han recomendado suspender su agenda.
La jornada del sábado baja el listón con nombres de no tanto prestigio en una oferta más festiva y ligera. El Canto del Loco, Tokio Hotel o Carlinhos Brown son los encargados de encender el sábado 28 de junio, en el que actúa uno de los más apreciados cantantes "indies", el sueco Mando Diao.
El segundo bloque de conciertos arrancará el próximo 4 de julio y concluirá el domingo 6. Shakira, Jamiroquai, la citada Amy Winehouse, The Police, Alejandro Sanz, Estopa, Zucchero, Suzanne Vega, Lenny Kravitz y Franz Ferdinand son los músicos más destacados que abrirán camino al considerado segundo mejor artista de todos los tiempos tras los Beatles, el mítico Bob Dylan.
Tres escenarios y la zona VIP integran el núcleo del complejo musicalMás que música: desfiles, tirolinas, parques e incluso "snowboard"La filosofía del Rock in Río incluye una oferta que va mucho más allá de la música por un precio que oscila entre los 49 y los 69 euros, más 18 si se usa el aparcamiento. Se ha creado un recinto de 200.000 metros cuadrados en lo que se ha denominado la Ciudad del Rock, un inmenso complejo con singulares ofertas lúdico-deportivas. Llama especialmente la atención la pista de más de más de 50 metros de longitud con nieve de 60 centímetros de espesor para practicar "snowboard" o el pequeño parque de atracciones con una noria de 32 metros de altura.
Otra de las atracciones más llamativas es la tirolina, de 150 metros de longitud, por la que pueden deslizarse hasta tres personas al mismo tiempo. También se ha erigido un Espacio Moda en el que desfilarán modelos cotizadas como Martina Klein o Verónica Blume para las principales firmas del sector.
El complejo ha previsto numerosos espacios de esparcimiento dispersas por todo el recinto. Las altas temperaturas exigen buenas zonas de sombra, por lo que las áreas arboladas serán las más demandadas durante las horas de luz.
En cuanto al alcohol, se ha buscado la moderación sirviendo sólo cerveza y evitando la entrada de latas y botellas del exterior. Para la logística, se han previsto centenares de aseos, transporte interior gratuito, una guardería, la ayuda de 500 voluntarios, un pequeño hospital y cuatro grandes áreas de alimentación. Las medidas de seguridad son también estrictas, como es habitual en los festivales Rock in Río. Todo lo necesario, pues, para crear un universo del rock con todas las necesidades cubiertas.
