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JORNADA 32: SPORTING 2 REAL MADRID 3

Isco dispara al Real Madrid ante el Sporting y avala el riesgo de Zidane | 2-3

Isco dispara al Real Madrid ante el Sporting y avala el riesgo de Zidane | 2-3

EL IMPARCIAL
sábado 15 de abril de 2017, 18:05h
Actualizado el: 15/04/2017 19:43h
El malagueño anotó el gol de la remontada, que afianza el liderato, en el 90. Por Diego García

El partido más peligroso a veces no se corresponde con el que enfrenta a los clubes más potentes. El riesgo de relajación previa o posterior a un duelo de campanillas ha tomado proporciones inusitadas a lo largo y ancho del calendario de LaLiga. Los punteros han resbalado ante los conjuntos más urgidos y en contextos en los que las rotaciones parecían obligadas. Pues bien, todos estos condicionantes convergían este sábado en la visita del Real Madrid a El Molinón. Y Zinedine Zidane refrendó su fe ciega en la amplitud de plantilla ante un Sporting que se jugaba la vida en cada brete. Así, la defensa del liderato pasaba por un once en el que sólo Nacho y Ramos repetían de la alineación que ganó en Munich. Isco, James, Asensio y Morata saltaban a escena para tomar otra alternativa. Incluso Coentrao entró en el lateral zurdo. Se la jugaba el francés, de nuevo, para hacer bueno el tropezón culé en Málaga.

Rubi, por su parte, entendió que el empate era cosecha suficiente ante la visita del coloso y desplegó una sobrepoblación central soberana. Confeccionó una zaga de tres centrales y un mediocampo de cuatro piezas para torpedear el juego entre líneas oponente. Meré, Babin y Amorebieta cuerpearían con los atacantes capitalinos, con Isma López y Lillo trazando una bella pugna con los carrileros visitantes y Vesga y Sergio Álvarez ejercerían como tapones extras. Además, en este examen de preeminencia entre la ambición de un título y la necesidad de salvar el pellejo, los gijoneses colocaban a Cop como referencia de un 5-4-1 destinado a replegarse y fluir en verticalidad. Y avisarían temprano los locales con un pelotazo que bajó el punta balcánico y que concluyó en un remate claro, y desviado, del llegador Carmona -desde dentro del área, en el minuto 7-. Debía un Madrid sin Casemiro equilibrar su dibujo más que nunca ante el juego directo asturiano. Y tardaría el favorito en asentar su mandato sobre la posesión.


Cuando lo hubo hecho, un centro quirúrgico de Danilo fue cabeceado arriba por Lucas Vázquez -minuto 10-. Empezaba a mezclar la horizontalidad controldora el conjunto madrileño con transiciones rápidas al galope de Asensio y James y se establecería, poco a poco, un chispear de centros laterales que sobrevolaban el área de Cuellar. Pero cumplió el Sporting su amenaza en ese lance de comodidad visitante: si apagaban su concentración en fase defensiva lo pagarían. Vesga culminó un contragolpe que volvió a pillar desajustado al líder con un pase elevado que inutilizó a toda la línea defensiva local y que Cop aprovechó para batir a Casilla con un remate rasante. Resolvió el mano a mano con clase el goleador rojiblanco -minuto 14- y duplicó la exigencia de un sistema de Chamartín obligado a volver a casa con tres puntos. Y, en la siguiente acción, la calidad volvería a lanzar una soga de rescate al Madrid. Isco recibió en la frontal y dibujó un cúmulo de fintas delicioso que desanudó una emboscada, sin espacios y en el área, para firmar las tablas gracias a una diana angulada y de distinguida factura -minuto 17-.

Se atravesó la primera media hora sobre la constatación de una trama ya explícita en la que los madrileños circulaban la pelota con lucidez (habían aplacado la superioridad numérica medular asturiana escalonando a su línea ofensiva, con Isco y Asensio sobresaliendo) y los gijoneses achicaban, en su cancha, a la espera de dispararse a la contra (con Vesga como bisturí y Moi Gómez en la labor de punzón exterior). El monólogo merengue gobernaba pero si flaqueaba la vigilancia sobre Cop -pieza nuclear en el desahogo y salida de su escuadrón- se rompía el vigente campeón de Europa y la ruta hacia Casilla se despejaba. En este tramo de tanteo se redujeron las aproximaciones a ambos arcos y sólo un centro de Vázquez y testarazo desviado de Morata escapó al centrocampismo que favorecía la pausa controladora pretendida por los visitantes y que también complacía al atrincherado decimoctavo clasificado. Y el ex portero del Espanyol maquilló un error en la salida de Nacho que a punto estuvo de entregar el 2-1 a Carmona. Ya no había duda: cada fallo cercenaba las opciones.

Una arrancada portentosa de Kovacic, que se traduciría en centro de James y despeje, in extremis, de Isma López, inauguró el paréntesis de toma y daca que acercaría el descanso. Pero el respingo de desamarre táctico no pasó de la jugada efectuada por Lucas Vázquez, que afrontó uno de los pocos manos a mano que localizó para chutar a las nubes. El sacrificio de la BBC entregó el timón prolongado del partido al Real Madrid (62% de posesión), pero no supo el sistema visitante implementar soluciones a la acumulación de centros laterales que hacía buena la apuesta de tres zagueros de Rubi. A pesar de haber ajustado tras pérdida y, en consecuencia, haber manejado a su antojo el tempo del combate, el marcador (y el aspecto de falta de profundidad del 1-1 en tiros a puerta y 2 a 5 en llegadas al área) con que se condujeron a vestuarios empujaba a Zidane a tomar cartas en el asunto.

Sin embargo, sin cambio de nombres ni de escenario alzó el telón una reanudación en la que Isco y Asensio retomaron el soliloquio ante un Sporting que contaba a todos sus futbolistas en el cierre en cancha propia. Y, cuando parecía que se extendía el guión templado, dos jugadas a balón parado explosionaron la dinámica. Amorebieta cedió una falta absurda que James puso en la cabeza de Nacho. El canterano perdonaría, ante la reacción de Cuellar y en la inmediata respuesta local, Vesga anotaría el segundo tanto local con un testarazo de dirección parabólica -minuto 50-. Otra vez mordía el Sporting en el comienzo del periodo y de nuevo el equipo B madridista era interrogado por la competitividad asturiana. El zurdazo de James que atajó Cuellar y la entrada de Marcelo por Coentrao -cumplió tras meses de desierto- deslegaban 35 minutos de forzada épica merengue.

Y, como un deja vu, el asedio pronosticado redujo la sonrisa de la grada en un puñado de minutos. No salía el conjunto blanco de su lógica de envíos aéreos cuando Danilo pintó un centro con rosca imperial que Morata envió a las mallas, de certero cabezazo cruzado y picado -minuto 58-. Y en el 61, el propio lateral diestro brasileño lamió el poste con un remate con la testa a la falta botada por James. Pero no cambiaron el rictus los sportinguistas y refrescaron su amenaza con una contra que Isma López terminó con chut fuera de tino. No le perdía la cara el sistema de Rubi a un partido que contemplaba la apertura de espacios, con los locales adelantando líneas e Isco brotando a la espalda de la medular rojiblanca. Y en el ida y vuelta Morata remató a las manos de Cuellar un centro de Marcelo y Cop respondió con un latigazo al primer poste que conjugó Casilla.

Había acelerado el ritmo combinativo el líder y los asturianos trataron de combatir este ascenso subiendo la altura del esquema. Además, Cases entró por Moi Gómez (metía Rubi a un cerebro para recuperar peso en el debate por la pelota y dar respiro a su sufrido esquema) y Zidane sentó a Vázquez (intrascedente) para dar entrada a Mariano. Colocaba el Madrid a dos rematadores con un doble objetivo: añadir cabezas para rematar los centros y fijar a los zagueros para abrir huecos en la mediapunta. Este segundo punto fue aprovechado por Isco para imaginar otra exhibición de regateo que ofreció a Marcelo un zurdazo claro marrado y por ese cauce James desató un lanzamiento muy cercano a la meta -minuto 73-. Pero, por el contrario, seguía negándose a encerrarse el valiente club asturiano, todavía capaz de trompicar la circulación visitante a pesar del cansancio.

Ndi asumiría el relevo del ovacionado Cop a 10 minutos de la conclusión. En el entretanto del postrero ejercicio de empuje sobre la meta de Cuellar, Mariano y Ramos cabecearon arriba sendos córners sacados por el malagueño y el Sporting se relamía cuando recuperaba la pelota, ya que la ultraofensiva apuesta merengue hacia caminar al líder sobre el alambre en cada pérdida. El achique rojiblanco había cauterizado el juego entre líneas del líder y estaba resistiendo las tentativas aéreas sin sudar demasiado. En la recta final, Zidane eligió a Casemiro como "revulsivo". Como pulmón para recuperar la pelota y como arma para golpear a balón parado. Pero Isco gritaría su estatus en el 90 con un tanto de otro enfrentamiento. Recibió en la mediapunta y proyectó un cañonazo raso que eludió el radar de Cuellar -minuto 91-. El gol que coronaba la remontada madrileña, y que catapulta la candidatura liguera de los de Concha Espina, escapó de los envíos laterales y distinguió a su autor como capataz de un triunfo que podría significar un título. El escapismo suertudo que persigue al técnico francés se cobraría una nueva víctima en Asturias. Aunque los derrotados lucieron dignidad suficiente para llevar al límite al gigante.

Ficha técnica:.
2.- Sporting: Cuéllar, Lillo, Jorge Meré, Amorebieta, Babin, Isma López, Mikel Vesga, Carmona, Sergio Álvarez (Afif m.90), Moi Gómez (Nacho Cases m.68) y Duje Cop (Ndi m.78)
3.- Real Madrid: Casilla, Danilo, Sergio Ramos, Nacho, Coentrao (Marcelo m.56), Isco, James Rodríguez, Kovacic (Casemiro m.88) Asensio, Lucas Vázquez (Mariano m.71) y Morata.
Goles: 1-0, m.13: Cop; 1-1, m.16: Isco; 2-1, m.49: Mikel Vesga; 2-2, m.58: Morata; 2-3, mi.90: Isco.
Árbitro: Fernández Borbalán. Mostró tarjetas amarillas a Sergio Álvarez (m.33), Lillo (m.60), Isma López (m.78), Nacho Cases (m.81), Morata (m.88), Afif (m.90)
Incidencias: Se guardó un minuto de silencio en memoria del ex presidente del Sporting Ramón Muñoz fallecido esta semana. 23.745 espectadores en El Molinón.

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