SEGUNDA DIVISIÓN
El Levante sólo tarda un año en volver a Primera
EL IMPARCIAL
sábado 29 de abril de 2017, 23:19h
Actualizado el: 30/04/2017 01:55h
Los granotas remataron su excepcional temporada con el ascenso a falta de seis jornadas.
Dos mil aficionados del Levante festejaron en la madrugada de este sábado el ascenso de su equipo a LaLiga tan sólo una temporada después de firmar su descenso. La Fuente de las 4 Estaciones rebosó los colores granotas después de que el rutilante líder de la Segunda División haya certificado su subida a Primera a falta de seis jornadas. Con una brecha de quince puntos sobre el perseguidor inmediato (Girona) y 25 por encima de la frontera del play-off de ascenso, el solitario gol de Postigo ante el Oviedo ha terminado por coronar un curso ejemplar.
Nadie alcanzará ya los 77 puntos que ha logrado el club levantino. La mejor entrada del Ciutat de Valencia se tornó en una invasión de campo después de que el colegiado validara la diana del minuto 55 como el tanto que descorchara el merecido champán. El paroxismo, que terminó con los jugadores festejando en la atestada hierba para tomar la bocana de vestuarios después de un soberano jaleo del que fueron partícipes, autografió unas cifras de aire legendario: 25 goles encajados y sólo cinco derrotas definen a la mejor defensa de la categoría.
"Fácil no hay nada y menos en esta categoría. Para subir con tanta antelación hay que trabajar muy bien y espero recordar este ascenso toda mi vida", declaró el arquitecto del éxito, el entrenador Juan Ramón López Muñiz. El análisis del preparador sintetiza lo que ha sido el ejercicio 2016-17 para el retornado a Primera: "Siento una alegría inmensa por todos los que rodean al Levante, especialmente por la afición y el apoyo masivo que nos han dado después de que la masa social superase este año la que había en Primera. Eso nos marcó el camino. Ha sido un año perfecto ya que durante toda la temporada he visto muy bien al equipo y por eso las horas que vienen ahora quiero vivirlas muy intensamente".
El camino del que habla arrancó con la presión de no desaprovechar la ayuda que ofrece la Liga de Fútbol Profesional a las entidades que descienden (cifrada en 14 millones de euros) y la obligación de competir con un presupuesto asimilado a los de Segunda. Entonces, Quico Catalán, el verdadero hacedor de esta institución en su paseo por la élite, entregó a Vicente Blanco 'Tito' la labor de director deportivo para reconstruir una estructura que determinó a Muñiz como entrenador. El objetivo era repetir el regreso a Primera en doce meses que ya protagonizó en 2006 y se ha cumplido con una factura estadística arrolladora: ha sido líder desde la cuarta jornada.
Dieciocho jugadores se marcharon, destacando a Deyverson y Camarasa, dos nombres muy destacados en el Alavés finalista copero. La apuesta por once contrataciones y, sobre todo, la de Roger Martí -pichichi de Segunda con 21 dianas- y Jasón -diez goles y un rendimiento extraordinario- funcionó como la punta de lanza idónea. Ya en vuelo, su arranque con seis victorias en las primeras diez fechas pautaron la consistencia del bloque. Únicamente una crisis padecida antes del invierno (dos derrotas y un empate concatenadas) provocó el nerviosismo en el club, pero un parcial de seis triunfos consecutivos disiparon cualquier titubeo y dispararon las nueve semanas sin perder acumuladas a partir de febrero. En ese lance se cosechó una distancia de 20 puntos con respecto al tercero. De este modo se ha desarrollado un curso sólo salpicado por cierto tambaleo institucional.