Hamilton noo pudo pasar de la cuarta plaza y Sainz fue décimo.
"Va a ser más de lo mismo, parecido a Australia o Bahréin", vaticinó un pesimista Fernando Alonso tras la jornada de clasificación que le situó en decimoquinta plaza. "La mejor vuelta de mi vida, pero es lo que hay", apostilló. Pues bien, no iba desencaminado el asturiano en su pronóstico, aunque no esperaba cómo se iba a desarrollar su abandono. El esperpento que persigue a McLaren-Honda en este curso alcanzó este domingo techo en el circuito de Sochi y el doble campeón del mundo no pudo, siquiera, tomar la salida. Su monoplaza se quedó bloqueado en la vuelta de formación y en ese momento, precoz, se despidió de un Gran Premio de Rusia que arrancó con retraso debido a su desgraciado protagonismo.
"Nada más arrancar la vuelta de formación ya no teníamos la potencia normal. Me dijeron que cambiara algunas cosas en el volante para tratar de recuperar las baterías, pero no hubo manera. El coche se paró por completo antes de entrar en la calle de boxes y esta vez no pude ni tan siquiera empezar la carrera", analizó el resignado español. "Es necesario mejorar", declaró un Alonso visiblemente contrariado -no ha podido terminar ninguna de las cuatro carreras del calendario- que, incluso, llegó a susurrar que tenía intención de adelantar su vuelo de regreso: "Si no hay, veré la carrera tranquilamente y me tomaré un helado o algo porque hace calor".
Ya en carrera, Bottas consiguió revertir la primera línea copada por Ferrari en los primeros giros para lanzarse a ejercer un liderazgo que sólo la estrategia de los de Maranello y los doblados hizo titubear. No obstante, Vettel, líder de Mundial reforzado después de este fin de semana, alcanzó a dibujar un desenlace frenético, recortando tiempos con el finés de Mercedes en las vueltas finales. Finalmente, Bottas cosecharía su primer entorchado en el campeonato más elitista de automovilismo (desde 2013, año en que debutó) gracias a una defensa sensacional, cuando el gigante teutón le pisaba los talones. Pero no fue suficiente la presión y los registros mareantes finales que firmó Sebastian. Nadie nublaría el triunfo del actor secundario que tomó la escena. "He necesitado más de 80 Grandes Premios para celebrar mi primera victoria, pero ha merecido la pena", arguyó el extasiado ganador.
Al tiempo, Raikkonen se aseguraba la tercera plaza y su primer podio de 2017. Se aprovechó Kimi de la imposibilidad sufrida por Hamilton para plantar cara y superar los problemas de sobrecalentamiento que afligieron a su monoplaza en el tercer sector del trazado ruso. Este domingo se constataría, con abrasiva rotundidad para el piloto británico, la proclama realizada por Vettel en la previa: "Ferrari está de vuelta". El cuarto puesto del vigente subcampeón del mundo no es más que la confirmación del nuevo escenario que pauta el refrescado interés que la Fórmula Uno ha sabido cultivar con la renovación aerodinámica y el aumento del tamaño y la velocidad de los coches. Carlos Sainz, por último, firmó la gran noticia para la representación española, al concluir el evento en la zona de puntos (décimo).
"La carrera la perdí en la salida. Después lo he intentado todo para engancharme a Valtteri, pero él es sin duda el hombre de la carrera", confesó Vettel. Además, el accidente entre Romain Grosjean (Haas) y Jolyon Palmer (Renault) no influiría en el devenir, ya que en ese brete ya era líder el finés (segundo giro). Ricciardo quedó fuera de juego en la sexta vuelta por un problema mecánico en su Red Bull y el Top-10 se completaría con Max Verstappen, Sergio Pérez, Esteban Ocon, Hülkemberg y Massa, en se pelotón que se debate en una lucha particular y ajena a la que mantienen los Ferrari y los Mercedes.