Valoración de los jugadores españoles, del 1 al 10:
Casillas (10): Se mostró impecable en las pocas ocasiones en que tuvo que intervenir y dio una constante sensación de seguridad, clave para la moral del equipo. No se arredró ante el juego áereo de los alemanes, que decepcionaron pese a las expectativas creadas en torno a su altura.
Sergio Ramos (10): Comenzó flojo el encuentro, pero pronto supo reaccionar de menos a más. Se mostró muy participativo en el ataque y trabajó durante los 90 minutos de juego.
Iniesta (10): El del Barça comenzó algo timorato, pero pronto le cogió el tino al partido. No fue su mejor encuentro, pero suficiente para llevar a España, entre todos, a esta histórica victoria.
Puyol (10): El defensa del Barça fue la encarnación de la solidez y supo contener el incesante asalto de los alemanes durante los primeros -y claves-, diez minutos del encuentro.
Marchena (10): El jugador del Valencia desplegó un juego práctico, solvente y dio sensación de seguridad en las internadas de Klose y Podolski.
Capdevila (10): Perfecto en sus funciones, no cometió ningún error defensivo y se colocó con gran exactitud allá por donde podía entrar el juego alemán.
Xavi (10): Quizá el mejor partido de toda su carrera. Inmenso, de su actuación se desprende buena parte del éxito de España. Puso de los nervios a los alemanes con su rapidez y precipitación.
Cesc (10): No acabó de romper y se retiró cansado, pero cuajó un buen partido. Tuvo en sus botas tres jugadas de gran riesgo y peligro y rayó a gran nivel, sin desmerecer al del resto de sus compañeros.
Silva (10): Estuvo hábil y manejó la pelota con eficacia. Se retiró cuando ya no le quedó más fuerza tras un campeonato sobresaliente.
Marcos Senna (10): De nuevo inmenso, uno de los mayores aciertos de Luis. Supo estar en el partido en todo momento y su capacidad de sacrificio desbordó a una Alemania que pronto vio que poco tenía que hacer ante el ciclón español.
Fernando Torres (11): Suyo es el gol que pasará a la historia del fútbol, como el de Marcelino en 1964. Todo un gran clase, ha adquirido una madurez y sangre fría tras su paso por Liverpool. Inconmensurable. Picó el balón por encima del portero Lehmann y cumplió con lo que se pide de él: goles. Pero aún hizo más, enredando, molestando y luchando por todos. Sus autopases, solo frente a Lehmann, no culminaron en gol, pero podrían haber sido verdaderos goles de maestro. Gol para enmarcar.
La alineación que ha conquistado la Eurocopa, el 29 de junio de 2008