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TRIBUNA

El inglés resiste el Brexit

domingo 07 de mayo de 2017, 19:33h

El presidente Juncker dice que el inglés está perdiendo peso en Europa. Por eso ha conferenciado en francés durante la séptima edición de THE STATE OF THE UNION, el prestigioso ciclo organizado en Florencia por el European University Institute. Por eso, y porque quiso ofrecer su ponencia a los franceses en vísperas de sus presidenciales:

“He dudado si expresarme en inglés o en francés. Y he decidido hacerlo en francés [aplausos]. Porque sin prisa, pero sin pausa, el inglés está perdiendo peso en Europa [risas y aplausos]. Además, los franceses tienen elecciones este domingo y me gustaría que entendieran lo que voy a decir sobre Europa y sobre las naciones”.

Por supuesto, para que todos nos enteremos, Juncker ha dicho esto en inglés. De ahí las risas, supongo. Y es que tenía su guasa verle decir: “Slowly but surely English is losing importance in Europe”, tras un atril y ante un panel saturados de lengua inglesa por el escudo de la entidad organizadora, el nombre del evento en letras capitales, y el Building a People’s Europe como lema de su presente edición. Si el inglés está perdiendo importancia en Europa, el peso de su levedad es todavía exasperante.

El Brexit ha galvanizado el tema de la babelia europea, con sus veinticuatro lenguas oficiales. Quizá Francia y Alemania extiendan un poco sus actuales privilegios tras el divorcio. Y España hará muy bien en aprovechar la circunstancia. ¡Si hasta hay quien ha pensado en reflotar el latín! Noticia que me envía un amigo filólogo con el guiño: “Si Britanni in Unione Europea esse nolunt, lingua eius communis nostra esse non debet”.


Lo que suena muy bien, y me hace envidiar la familiaridad de mi amigo con la bella latina. Pero nada, pese a todo, va a arriesgar la ventaja operativa que supone el inglés para la Unión. Por eso, el pellizco de Juncker a los brexitanos sólo se entiende tras la caricia que les dio más tarde su asesor Michel Barnier, negociador jefe de la Comisión Europea para el Brexit. Que empezó su alocución diciendo:

Good afternoon to all of you. I will speak in English. Obviously, I wish to be understood by the people who speak French, especially two days before this crucial election in my country. But it is equally important to be understood by the British people”.

Conciliador saluda que también arrancó un sonoro aplauso al auditorio; porque nada impide aplaudir una baladronada a las 10 y un abrazo a las 15. Y porque la política es polifónica y Barnier no contradice a Juncker, sino que viene a completarlo. Dicho de otra forma, el problema lingüístico de la Unión Europea con el inglés, estriba justamente en que el inglés es su único remedio. Pero un remedio tan necesario como iatrogénico.

Necesario, porque la esforzada complejidad lingüística de la UE precisa una rótula verbal que pueda articularla, y esta es el inglés; en Europa y en el mundo entero. Es decir, que descartados el latín y el esperanto, y a falta de implantes digitales –que todo llegará–, de momento tenemos el inglés.

Pero iatrogénico, porque con el remedio se introduce daño. Daño a la propia lengua inglesa, que reducida a eurojega por la eurocracia –el famoso eurojargon, eurish oeurospeaking– ha devenido en una neolengua tuitera que no entienden ni los británicos; con el consecuente deterioro que todo esto representa para la calidad del pensamiento y de la comunicación.

En fin, que habrá Brexit y habrá más Unión Europea, con todas sus lenguas oficiales y su eurojerga. Y nuestro inglés quedará tan bastardeado, que los continentales no tendremos más remedio que hacer lo que recordaba Ortega que ya hizo Carlomagno para regenerar el latín: cruzar el Canal de la Mancha y pedirle a Alcuino de York que se lo enseñase.

Ahora bien, como en este caso se tratará de aprender un inglés fetén, ningún británico se extrañará de que para ello acudamos a un maestro de origen polaco.

Imágenes:

1.- Salón de los Quinientos del Palazzo Vecchio (Florencia).

2.- Alcuino de York (Inglaterra, 732 – Francia 804).

3.- Józef Teodor Konrad Korzeniowski o Joseph Conrad (Polonia, 1857 – Inglaterra, 1924).

Jorge Casesmeiro Roger

Licenciado en Pedagogía y en Periodismo

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