Buffon cayó con rotundidad para aplazar su título liguero y Mbappé estrenó su palmarés profesional.
Este fin de semana de mediados de mayo a punto estuvo de rematar el reparto de títulos en las grandes Ligas del fútbol internacional. Con el Bayer y el Benfica ya ganadores de la Bundesliga y la Primeira Liga (amén de los entorchados precoces de Olympiakos y Spartak de Moscú), quedaba por comprobar si el desenlace del balompié italiano, francés y holandés se resolvía este domingo o en las siguientes fecha. Pues bien, la Serie A será la única competición de la regularidad que habrá de esperar, si bien todo hace indicar que el traspié de su líder, acontecido hace un puñado de horas, no pasa de la categoría de trámite antes de que el Juventus Stadium rompa en alborozo ante el primer peldaño del triplete al que aspira la Vecchia Signora.
Y es que la Roma le aguó la fiesta a los bianconeri. Con total merecimiento. El Nápoles había arrasado al Torino (0-5, con doblete de José Callejón) y se había colocado en la segunda plaza, hecho que presionaba a los capitalinos en la lucha por el subcampeonato y la clasificación directa a la Liga de Campeones. Pues bien, los pupilos de Luciano Spaletti respondieron a la exigencia y se impusieron en el partido más esperado del año en el Bel Paese. Lemina adelantaría a una Juve que salió con suplentes y pagaría cara la resaca europea. Los goles de Daniele De Rossi, Stefan El Shaarawy y Radja Nainggolan redondearon una remontada con aire de catarsis. Además, el Olímpico se vino abajo cuando Totti, de 40 años, entró en el verde en el minuto 93 y en lo que parecía su adiós a los Roma-Juventus.
Además, el país transalpino acogió un nuevo fiasco de los colosos de Milan. Los rossoneri, guiados por Deulofeu y Suso, sólo pudieron empatar en su visita al Atalanta (1-1) y el Inter igualó un récord negativo con su octava derrota consecutiva (1-2, ante el Sassuolo). La infame marca alcanzada constaba de 35 años de vigencia. Aun así, el conjunto que acaba de vender Berlusconi permanece en la sexta plaza, un escaño que da lugar a competir en la Europa League. Y la Juventus, a la que un punto le hacía campeona, seguirá esperando a cantar victoria, con la Roma a cuatro puntos (con seis en disputa) y el Nápoles, tercero, a cinco puntos.
El Monaco, por su parte, sí pudo celebrar la reconquista de la Ligue 1 tras el monopolio que había ejecutado el PSG en las últimas temporadas. Los monegascos alzaron su octava Liga, un éxito que no saboreaban desde el 2000. Ahora, con una plantilla tan joven como competitiva, que llegó a las semis de Champions tras eliminar al City de Guardiola, bastó para que la obra de Jardim obtuviera el esperado espaldarazo. Los del Principado golearon al Lille en la penúltima jornada (4-0, con doblete de Falcao) e hicieron valer el gol average particular con los parisinos (que ganaron 0-5 al Saint-Etienne, con dobletes de Cavani y Lucas Moura). A falta de una jornada, y con tres puntos insalvables entre los dos gallos, el podio será completado por el sorprendente Niza. Emery ya confirmó que su primer capítulo fuera de Sevilla terminó en pinchazo al tiempo que irrumpía el estelar Mbappé.
Otros clubes que certificaron sus victorias ligueras fueron el Feyenoord y el Salzburgo. La Eredivisie proclamó su campeón en la última jornada. Los pupilos del ex barcelonista Giovanni van Bronckhorst ganaron el pulso al renacido Ajax (finalista de la Europa League con otro escuadrón de insultante juventud y calidad) para volver a triunfar 18 años después. Ganaron 3-1 al Heracles -tres dianas del incombustible Dirk Kuyt- y defendieron su punto de ventaja sobre los de Amsterdam, que batieron 1-3 al Willem II. El Red Bull Salzburgo, por su parte, ganó su cuarta Liga consecutiva de la mano técnica de Óscar García (ganaron 1-0 al Rapid Viena, lo que les colocó con 15 puntos de ventaja con tres jornadas por jugar). Y, en Bélgica, el Brujas aplazó su alirón al empatar con su perseguidor, el Anderlecht (1-1), con lo que se mantienen los cuatro puntos de diferencia entre ambos a dos jornadas para la conclusión del torneo.
Por último, cabe repasar lo que ocurrió en la Premier League y Bundesliga, dos competiciones ya decididas en su cima. En las islas queda por dilucidar quién acompañará al Chelsea campeón (Conte sumó su cuarto Scudetto tras el trío consecutivo cultivado en Turín) a la próxima Liga de Campeones. En ese sentido, el Tottenham aparenta ser el alumno aventajado. Los de Pochettino ganaron la partida a un United ajeno a lo endógeno (2-1). Los red devils ya han constatado que su única opción de regresar a la Champions es ganar a Europa League ante el Ajax. Sin ese clavo ardiendo viajan Liverpool y Manchester City. Los primeros ganaron 0-4 al West Ham (doblete de Coutinho) y los de Guardiola sufrieron para tumbar al Leicester (2-1). Ambos están separados por un punto y están a 3 (y 4) del Arsenal.
Y en Alemania el Bayern se dio un homenaje a los aficionados ganando 4-5 al rebelde y segundo clasificado RB Lepizig. Los de Ancelotti se vieron forzados a remontar un 3-1 y un 4-2 que parecían definitivos, pero tres goles (Lewandowski, Alaba y Robben) entre los minutos 84 y 95 autografiaron una bacanal anotadora para el recuerdo. Con una jornada en el horizonte, lo único que queda en suspenso es la tercera plaza que se disputan el Borussia Dortmund (1-1 en Ausburgo) y el Hoffenheim (que ganó 3-5 al Werder Bremen). Ambos están empatados en pos de entrar directamente a la competición más elitista de Europa.