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ENSAYO

Bernie Sanders (con Huck Gutman): Un outsider hacia la Casa Blanca

domingo 21 de mayo de 2017, 19:18h
Bernie Sanders (con Huck Gutman): Un outsider hacia la Casa Blanca

Epílogo de John Nichols. Traducción de Francisco López Martín, Antonio Rivas González y Blanca Rodríguez Rodríguez. Akal/Foca. Madrid, 2016. 320 páginas. 18,50 €.

Por Alfredo Crespo Alcázar

Bernie Sanders fue durante el año 2016 uno de los fenómenos con nombre propio de la política de Estados Unidos, si bien su trayectoria como congresista y como hombre dedicado a la “cosa pública” disfrutaba de profundas raíces, es decir, no se remontaba a la pugna mantenida con Hillary Clinton por la nominación demócrata. Aquí descansa un primer motivo para leer esta obra pero hay algunos más.

En efecto, el autor radiografía aspectos de las campañas electorales americanas (por ejemplo, su elevado coste), la influencia de los expertos dentro de los partidos políticos o las dificultades que tienen las formaciones y candidatos alternativos en Estados Unidos frente al bipartidismo reinante, lo que les obliga a tejer alianzas puntuales. Junto a ello, Sanders nos acerca a algunos de los teóricos del socialismo en Estados Unidos como Victor Debs y Emma Goldman. Por tanto, sociólogos, historiadores y politólogos hallarán materia prima para sus trabajos de investigación.

Sanders, durante su etapa de aspirante frente a Clinton, proyectó una imagen muy concreta de sí mismo: la de un político sin complejos y contrario al establishment. Sin embargo, este modus operandi en ocasiones podía confundirse legítimamente con la personalidad de un mesías redentor de la sociedad, algo que se aprecia en sus constantes apelaciones a los excluidos. Al respecto, las reiteradas definiciones de Estados Unidos como un país donde reina la plutocracia y campan a sus anchas las oligarquías así lo prueba. Sin embargo, con tales argumentos no trató de instrumentalizar a su servicio el evidente “malestar social nacional” sino que dichas ideas las venía proyectando históricamente en su rol de veterano congresista independiente.

En ese sentido, Sanders difundió algunos de los postulados más característicos de la izquierda europea y que en Estados Unidos, por el contrario, no disfrutan de tanto peso en los programas de los partidos, como por ejemplo, el rechazo al incremento de las partidas presupuestarias destinadas a seguridad y defensa. En este sentido, abusa de un pacifismo de cortas miras que le impide percibir la trascendencia real de cuestiones complejas como el terrorismo global ya que parte de una premisa cuya falsedad ha demostrado la historia: a mayor desarme, mayor paz. En función de estas ideas, se opuso a la intervención norteamericana en Irak en 1991 y en la actualidad a la de Siria.

Que Sanders ha publicitado ser un personaje sin complejos lo ilustra las constantes definiciones de sí mismo como socialista democrático frente a Bill Clinton a quien califica de “demócrata moderado” (p. 40). Aun con ello, consideró al expresidente de Estados Unidos como un mal menor frente a las ideas republicanas que en los años noventa tuvieron como paladín mediático a Newt Gingrich y su “Contrato con América”.

Así, en función de esta etiqueta a nadie debe sorprenderle su apoyo a movimientos como Occupy Wall Street, empleando argumentos posteriormente asumidos por formaciones políticas más cercanas a nosotros, geográficamente hablando. Al respecto, Sanders espetaba que “mientras los ricos se hacen más ricos, casi todos los demás se hacen más pobres […] La democracia está en crisis y se cierne sobre nosotros la oligarquía. Lo que sabemos lo deciden los medios corporativos” (p. 255).

Finalmente, sus ideas económicas reflejan una defensa a ultranza del proteccionismo lo que, por sorprendente que parezca, le acercan a las defendidas por Donald Trump. En consecuencia, los extremos se atraen más de lo que parece como se deduce de las siguientes palabras de Sanders: “Es absurdo mezclar la economía de un país industrial moderno como Estados Unidos con una economía tercermundista como la de México” (p.210).

En definitiva, una obra que debe leerse, con independencia del grado de acuerdo que se manifieste hacia las ideas defendidas por el autor. Sanders nos acerca el pensamiento de un sector de la sociedad americana hasta ahora desconocido pero que podría tener máximo protagonismo durante los próximos cuatro años, bien influyendo en el Partido Demócrata, bien consolidándose como grupo independiente y susceptible de captar amplios apoyos mediáticos.

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