El exconsejero de Justicia y exgerente de CDC Germà Gordó ha anunciado este martes que abandona las filas del PDeCAT, aunque no piensa renunciar a su escaño en el Parlament, sino que se mantendrá fuera del grupo parlamentario de Juntos por el Sí (JxSí) como diputado no adscrito.
La decisión llega después de que el pasado viernes el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña anunciara que investigará a Gordó por tráfico de influencias, prevaricación, malversación de fondos y otros asuntos vinculados al caso del 3%, lo que llevó a ERC y a la propia dirección del PDeCAT a exigirle que renunciase a su acta de diputado.
"Causo baja del nuevo partido PDeCAT y evidentemente del grupo parlamentario de JxSí y permaneceré como diputado no adscrito, en el sentido que me ha pedido la plataforma Nova Convergència (corriente interna que él abanderaba dentro de la formación demócrata) y después de haberlo hablado con algunos dirigentes del partido y algunos compañeros de escaño", explica Gordó en un comunicado.
En su escrito, el exconsejero afirma que el pasado viernes, con el anuncio de la investigación del TSJC, acordó con la dirección del PDeCAT un comunicado que, "para evitar que alguien malévolamente pudiese considerar que la situación perjudicaba al proceso" soberanista, planteaba su renuncia como presidente de la Comisión de Justicia del Parlament, sin cuestionar su pertenencia a JxSí.
Horas más tarde, rememora Gordó, después de que la coordinadora general del PDeCAT, Marta Pascal, le sugiriera vía Twitter entregar su acta de diputado, "se produjo un punto de inflexión que de manera evidente ha llevado a una situación de pérdida de confianza mutua". "Me resulta incomprensible este cambio de criterio", añade.
Notablemente molesto por la presión que recibió de la cúpula del PDeCAT para que diese un paso atrás, remarca que a él se le pide que abandone su escaño "ahora, en este momento inicial, cuando evidentemente no se habla de apertura de juicio oral". "Esto también choca, por otro lado, con la situación de investigados en la cual se encuentran otros electos de mi partido, a los que no se les cuestiona, y estoy plenamente de acuerdo, que continúen desarrollando su cargo", sigue.
Tras anunciar su baja como militante del PDeCAT y su nueva etapa como diputado no adscrito en el Parlament, Gordó recalca que esta decisión, "además de poner fin al conflicto referido con la dirección del PDeCAT, es una declaración de intenciones políticas".