Carles Puigdemont ha querido este martes ofrecer una respuesta firme a la imposibilidad de comprar urnas que pesa sobre su Ejecutivo de cara al pretendido referéndum de autodeterminación. El presidente de la Generalidad ha reunido en esta jornada a los representantes de la CUP, Juntos por el Sí y demás organismos e instituciones separatistas para cinfirmarles su voluntad de proseguir con la hoja de ruta marcada. Aunque la ley no le juegue a favor.
El dirigente ha transmitido a sus aliados un "mensaje tranquilizador" en una cumbre calificada por fuentes soberanistas como "ordinaria". El Palau de la Generalidad ha acogido la charla -de más de dos horas- en la que Puigdemont ha proclamado que, pese a que haya quedado desieto el proceso de licitación relativo a las urnas, la consulta se realizará según lo planteado. Es más, concluida la cita ha publicado en sus redes sociales el siguiente mensaje: "No sufráis. El 1 de octubre habrá urnas".
A pesar de que el Govern no ha esbozado todavía los cauces alternativos para adquirir las urnas, el presidente catalán ha emitido un mensaje de calma a sus interlocutores: Oriol Junqueras -vicepresidente-, Carme Forcadell -presidenta del Parlament, Jordi Turull, Marta Rovira, y los diputados de la CUP Anna Gabriel, Albert Botran y Benet Salellas. Además, también han acudido a la tertulia independentista Jordi Sánchez -presidente de la Asamblea Nacional Catalana- y Jordi Cuixart -mandatario de Òmnium Cultural-.
Esta reunión ha tratado de urgencia el revés conocido este mismo martes y se ha concertado antes de que el 4 de julio próximo Puigdemont compafrezca para detallar los aspectos definitivos de la organización del referéndum del 1 de octubre. Sin embargo, fuentes soberanistas han restado importancia al brete y han negado que la convocatoria de esta tarde haya tratado el fiasco de las urnas.
Pero la CUP, cuyos diputados han salido con gestos contrariados y en silencio, ha confesado que el encuentro ha tenido un carácter extraordinario por ser el primero de este tipo en el que se convoca al partido anticapitalista. Y es que las citas sistemáticas entre Juntos por el Sí y el Govern no cuentan con representantes de la CUP. Y el silencio ha sido compartido también por todos y cada uno de los participantes en la cumbre.
El único mensaje que ha salido al exterior, más allá de la proclamación efectuada por Puigdemont, ha llegado a través de una rueda de prensa posterior en la que Mireia Boya, presidenta del grupo parlamentario de la CUP, ha denunciado su "más absoluta perplejidad" por la ausencia de explicaciones ofrecidas por el Govern en relación con la compra de urnas y el voto exterior. "La toma de decisiones ha sino bandeada", ha asegurado para zanjar, crítica, que su formación no aceptará "subterfugios ni actitudes pusilánimes".