El Congreso de los Diputados ha conmemorado este miércoles el 40 aniversario de las primeras elecciones democráticas celebradas en España, un hito que tuvo lugar el 15 de junio de 1977. El acto ha estado presidido por los Reyes. Durante su discurso, Felipe VI ha mandado un mensaje a la deriva independentista del presidente de la Generalidad, Carles Puigdemont, proclamando que "fuera de la ley, nos enseña la Historia, solo hay arbitrariedad, imposición, inseguridad y, en último extremo, la negación misma de la libertad".
Don Felipe ha reivindicado el proyecto constitucional con el que los españoles acordaron caminar juntos hacia una afirmación de la "unidad nacional" que asume la "diversidad territorial" y reconoce "el autogobierno de sus nacionalidades y regiones".
En su intervención, el Rey ha destacado la vigencia del modelo de la Transición en el sentido de que "nadie en España debía volver a ser enemigo de nadie" y de que "la exclusión y la imposición, la intolerancia y la discordia debían ser sustituidas por la renuncia al dogmatismo y la defensa de las propias convicciones con pleno respeto al adversario y hacia las opiniones ajenas o diferentes".
Tras dedicar un mensaje de "gratitud, homenaje y admiración" a su padre, Juan Carlos I, y a "toda aquella generación que abrió el camino de nuestra democracia", se ha remontado a los logros de la Constitución de 1812 para alertar contra la España de épocas posteriores, marcada por la falta de respeto a las convicciones ajenas y "la imposición de la propia verdad sobre la de los demás".
Según ha dicho, en esa época "convulsa e incierta" a la que España no debe volver, el adversario político "era un enemigo al que había que excluir de la vida pública y no un rival", ya que "los españoles se oían, pero no se escuchaban, se veían pero no se miraban, se hablaban pero no se entendían y menos aún se respetaban".
Frente a esa España caracterizada por "la intolerancia, la discordia y la falta de entendimiento", el jefe del Estado ha elogiado la "valía y ejemplaridad" de los diputados y senadores de 1977, que "cumplieron con su deber, a pesar de la incertidumbre política", y empezaron a construir un "gran proyecto político" que "no fue un mero trámite para salir del paso".
A pesar de que ha habido "errores y equivocaciones, luces y sombras", que se deben "cambiar, corregir y reformar", los españoles pueden sentirse "orgullosos" de lo construido, conscientes de que es resultado del "sacrificio" del pueblo español, ha señalado el Rey, para precisar que se trata de un "extraordinario patrimonio material y moral" que no se debe silenciar, ignorar y "mucho menos destruir".
"Ningún camino que se emprenda en nuestra democracia puede ni debe conducir a la ruptura de la convivencia, al desconocimiento de los derechos democráticos de todos los españoles o a la negación de los valores esenciales de la Europa a la que pertenecemos", ha advertido, antes de añadir: "Y, menos aún, un camino que divida a los españoles o quiebre el espíritu fraternal que nos une".
Don Felipe, que no olvidó dedicar un mensaje de "afecto y respeto" a las víctimas del terrorismo, recordó además que él mismo, tras jurar la Constitución al alcanzar la mayoría de edad, compartió con su generación cómo "el inmovilismo y el conformismo" fueron vencidos por un "coraje" y una "valentía" que ahora deben servir para proyectar la convivencia de los españoles hacia el futuro.
Asimismo, el Monarca ha proclamado que "fuera de la ley, nos enseña la Historia, solo hay arbitrariedad, imposición, inseguridad y, en último extremo, la negación misma de la libertad". En esta línea, Felipe VI ha subrayado que la diversidad define la propia identidad de España y ha recalcado que "los sentimientos se deben respetar y comprender; nunca ignorar, enfrentar o dividir".
"La Constitución de 1978 proclamó su voluntad de proteger a todos los pueblos de España en el ejercicio de sus culturas y tradiciones, de sus lenguas y de sus instituciones; y reconoció el autogobierno de sus nacionalidades y regiones, que son también patrimonio de todos los españoles", ha argumentado el jefe del Estado.