"Y si tú y tus amigos tenéis mayoría en el Congreso, yo la tengo en el Senado. Y si tú y tus amigos me montáis una comisión de investigación sobre las cuentas de mi partido, yo hago lo mismo con las vuestras". Algo así debieron razonar las cabezas pensantes del PP y no ha hecho ninguna gracia al resto de formaciones políticas.
PSOE, Podemos y ERC han dicho que no se cuente con ellos, que no van a participar en la comisión de investigación de financiación de partidos que ha puesto en marcha el PP en el Senado. Entienden que es "una farsa" que sólo busca desviar la atención sobre la que ya funciona en el Congreso para investigar a los populares.
No parece tanto que el PP intente que se mire hacia otra parte sobre una cuestión que todo el mundo ya conoce y que, además, ya se está investigando por la Justicia de verdad, la que puede decidir algo de verdad, la que te puede meter en la cárcel de verdad, como que busquen el infantil "chínchate, a ti también te van a rebuscar en la cuentas de tu partido".
Es la pataleta pueril del que busca fastidiar al adversario sólo porque puede hacerlo, porque el reglamento se lo permite y porque se ve que no tiene cosas más importantes que hacer.
Por otra parte, al margen del juego político, de la venganza o el ‘pique’ personal que quieran llevar nuestros partidos, como ciudadano de a pie firmo ya porque, efectivamente, sepamos de dónde llega y en qué se gasta cada céntimo que entra en las arcas de las formaciones políticas y a las que financiamos en parte con nuestros impuestos. Volvemos a lo de siempre: "Si no tengo nada que ocultar, no debería tener ningún problema en someterme a toda la fiscalización que sea necesaria".
Del mismo modo, sería recomendable que los ciudadanos conociéramos todo lo relativo a la financiación de los partidos sin necesidad de tener que hacer el paripé de montar una comisión de investigación.
Obviamente, el PP monta esta comisión para investigar las cuentas en el Senado como represalia por la que le han montado a ellos en el Congreso, pero sería valiente que, en lugar de dar la espantada y arremeter contra los de la calle Génova, dieran un paso adelante y pusieran a disposición de todo el mundo sus números. Matarían dos pájaros de un tiro: dejarían su nombre limpio de sospechas y darían una buena lección de honradez y transparencia al PP.
Pero como todos deben procurar hacer el máximo daño posible a su rival político, hay que seguir con el circo. Aunque sea una pérdida de tiempo. Porque si comparecen los respectivos responsables de las cuentas del resto de formaciones, no va a ser muy diferente de un Bárcenas que no contesta a nada y de su propio partido que tampoco pregunta.
El PP va a habilitar el mes de julio para realizar las sesiones en la Cámara Alta y que todos se presenten aunque sólo sea para figurar, para intentar darle un titular negativo en el periódico o el informativo de televisión. Porque no se va a conseguir mucho más. Es, como tantas cosas, una pérdida de tiempo. ¡Por lo menos, que después los invite a su cumple y reparta chuches!