El corredor eslovaco había solicitado un recurso de urgencia a su suspensión.
Peter Sagan es, probablemente, el corredor más influyente en el ciclismo actual además de Chris Froome. Su pedigrí ganador -es doble campeón del mundo y persigue el récord de Zabel como el corredor que más veces ha ganado el maillot verde de forma consecutiva (de la regularidad) en la historia del Tour de Francia- y carácter le ha catapultado a la categoría de estrella de este deporte maltrecho en lo que a patrocinio y atractivos se refiere.
Así lo mostró la propia dirección de la Grande Boucle, que en una primera instancia decisión sancionarle sólo con 30 segundos y un buen puñado de posiciones de retraso en la clasificación de la regularidad, su objetivo. Ganó la tecera etapa luciendo brillantez pero en la cuarta sacó de la carrera a otro peso pesado. Mark Cavendish se fracturó la clavícula al ser golpeado por el codo de Sagan y terminar estrellado contra las vallas y pasado por encima por otros velocistas metidos en el frenesí de una llegada masiva.
La protesta del conjunto del astro británico y la presión generada en el entretanto provocó que los gestores de la carrera gala por etapas suspendiera al corredor excelso y polémico. Sagan, que se fue a pedirle disculpas a Cavendish en la meta, quedaba fuera de la ronda gala. Uno de sus principales reclamos había salido de eje. La legitimidad de la organización sufrió un órdago considerable y lo resolvió con cierta personalidad. No era fácil echarle.
Sin embargo, el equipo Bora y su estrella Sagan recurrieron este jueves al Tribunal Arbitral del Deporte su exclusión del Tour. Pretendían ser readmitidos en la cita con un recurso de urgencia que tuviera en cuenta algunos detalles de procedimiento que consideraban capacitados para invalidar la descalificación.
Según la escuadra germana, impedida sin su principal baza, "el ciclista no causó, y menos de forma deliberada, la caída de Cavendish". "Peter Sagan no tuvo la posibilidad de dar a los comisarios su versión", denuncia en un comunicado que expone que su corredor no modificó su trayectoria en el sprint, por lo que no podía ver al británico aparecer por su perfil diestro. "Los comisarios pueden juzgar una acción solo si la parte ofendida tiene la posibilidad de dar su punto de vista", sentenciaba el recurso que pretendía la suspensión provisional de a sanción y la inclusión inmediata del pez gordo del pelotón internacional.
Pero esta tarde, minutos antes de la finalización de la sexta etapa, concluida al sprint y ganada por el gran rival de Sagan, Marcel Kittel, el TAS se pronunció: Peter Sagan "continúa descalificado" de la prueba, se limitó a confirmar el ente que aseguró que el dictámen emitido por los comisarios, que acusaron al eslovaco de generar la caída y lesión de Cavendish y contaron con el apoyo de la UCI, es adecuado. Así pues, el récord de Zabel no podrá ser abordado por el único nombre imaginable.
Por último, tanto Sagan como Cavendish han querido quitar hierro al lamentable evento que les alejó en los focos. Lo han hecho a través de las redes sociales. Es eslovaco lanzó el guante y sus disculpas en Twitter y el de la Isla de Man recogió el guante. "Buena recuperación Mark (...) estoy ansioso de que nos enfrentemos en un sprint pronto", deseó el primero y el segundo respondió "Mucha clase. Estoy orgulloso de conocerte Peter. Hasta muy pronto, amigo mío".