www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

TRIBUNA

Trata de sangres

Se habla hoy constantemente de formas alternativas de familia: monoparentales, reestructuradas – de un modo u otro – familias homosexuales, familias por subrogación. Frente a la llamada familia tradicional, en la que se encuentran formas de dominación, a menudo inconscientes, se alzan nuevas figuras de relación, pugnaces y tendencialmente igualitarias, liberadas del yugo productivo y reproductivo: formas liberadas de familia o familias liberales.

Estas formas alternativas se habrían deshecho del oscuro orden patriarcal, raíz envenenada en la que el pensamiento monótono encuentra la fuente de la violencia de género, del autoritarismo machista, en suma, la raíz del mal. Hace más de un siglo que Freud encontraba en la familia la fuente de la neurosis. M. Foucault – en tono de broma – pedía a sus alumnos una breve redacción sobre la “familia neurótica”, rectificando teatralmente a continuación:” perdón, simplemente la familia”. Cabría esperar de la liberación de la familia, una erradicación de la neurosis. Sorprende, por el contrario, la abundantísima floración de trastornos psicológicos que se extienden actualmente por la sociedad, en el momento preciso en que se multiplican esas formas luminosas, libres y alternativas de familia.

Pero apliquemos a los defensores de esta liberación su propio método de pensamiento. Hagamos de sus maestros de la sospecha también los nuestros y apliquemos a su doctrina el método moderno, que Dietrich von Hildebrand llamara del “nothing but” (“nada más que”). Señalan, por ejemplo, que el amor no es en el fondo nada más que un impulso sexual sublimado. No discutiremos aquí esa absurda reducción, efecto del resentimiento. Limitémonos a sospechar tras su pretendida liberación – con la consiguiente pluralidad de formas familiares – en el fondo nada más que la astucia del mercado que, fundándose en una idea absurda de libertad estrictamente negativa, exalta la caprichosa subjetividad individual del consumidor, erigiéndola en valor absoluto. La apariencia revolucionaria de estos liberadores del patriarcalismo, de las identidades de género o de las formas tradicionales de parentesco, esconde en el fondo nada más quela exultante energía vital de los ricos resueltos a divertirse por fin, sin Papismo, ni Puritanismo, ni Socialismo que les contengan" (G.K.C): los ricos ciudadanos de las sociedades modernas de libre mercado.

La potencia incomparable de esta doctrina radicalmente liberadora procede de su arraigo carnal, de su anclaje profundamente orgánico y vital: "su flor es la lujuria de la carne, la lascivia del ojo y el orgullo de la vida”. De ahí el éxito que obtienen convocatorias masivas, como la soberbia celebración de la pasada semana en Madrid. Sin olvidar que son patrocinadas por las grandes corporaciones multinacionales, televisadas y promovidas por la totalidad del arco parlamentario. Su ambigua forma pseudo política confunde reivindicación y festividad: bajo la consigna de una manifestación, el impulso por la fiesta. En el sentido secular, individual pero masivo, en que hoy se entiende toda fiesta.

La mayor convulsión se está ejecutando ante nuestros ojos. Resuelto por el mercado y/o el estado el problema de la reproducción, las relaciones se liberan enteramente de las estructuras de parentesco y cada pequeño ego puede hacer realidad sus minúsculos deseos reproductivos en el gran mercado de la gestación, mientras una industria polimorfa satisface su estragado impulso sexual: desde el ya anunciado sexo con robots a la inmensa industria pornográfica. Ya se ha olvidado la feria de la gestación que tuvo lugar en Madrid allá por el remoto mes de mayo. Hoy podemos ver el rostro orgulloso de un famoso futbolista que acaba de comprarse dos hijos iguales, viendo crecer así su idílica familia.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (13)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de Desarrollo Editmaker

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.