El partido de Djokovic contra Mannarino se aplazó al martes por falta de luz.
El All England Club acogió esta jornada el 'super lunes'. Todos los octavos de final de Wimbledon, en sus categorías masculina y femenina, se desarrollarían a lo largo del día. Sólo el maratón al que se abandonaron Rafael Nadal y Gilles Müller, con victoria épica del luxemburgués, desplazó el duelo entre Novak Djokovic y Adrian Mannarino al marte y por falta de luz. En la amalgama que sí se pudo jugar destacó, otra vez, Roger Federer.
El helvético dio buena cuenta de Grigor Dimitrov. Algo más de hora y media se demoró un nuevo clínic del suizo en la hierba británica. El mejor jugador de tenis de la historia -para muchos analistas- sigue sin ceder un set y ya está en los cuartos de final del Grand Slam inglés. En esta ocasión se impuso por por 6-4, 6-2 y 6-4 al decimotercer favorito y para acceder al TP-16 del torneo por decimoquinta ocasión.
El exquisito jugador de Basilea, que ya tocó techo en el Abierto de Australia, está resplandeciendo en el año de su resurrección y en el proclamado como su objetivo prinicpal del curso. No en vano, ha ganado siete veces en el legendario club de tenis británico y considera ese recinto algo "muy especial" para él, como recordó al término de su duelo ante el búlgaro, todavía en el verde de la pista central.
"Estoy muy contento de haber sabido sacar ventaja de las oportunidades que he tenido. He estado muy concentrado en mi juego", avanzó el suizo para, a continuación, exponer que "me siento un privilegiado de que me hayan puesto en la pista central". Federer sigue sin ofrecer síntomas de debilidad física ni mental y ahora se le atraviesa en el camino el rocoso Milos Raonic, que destronó las aspiraciones de la perla alemana Alexander Zverev (4-6, 7-5, 4-6, 7-5 y 6-1).
El cuadro masculino completó sus cuartos de final emparejando a Andy Murray con Sam Querrey. El vigente campeón todavía mantiene sus opciones de seguir siendo número uno -sólo Djokovic le inquietaría si gana el campeonato y el escocés no llega a las semis- después de arrollar a Benoit Paire (7-6, 6-4 y 6-4). No ha alcanzado su mejor versión pero su rendimiento le llega para tampoco desnudar dolencias previas. Y eso no es poca cosa llegados a esta altura.
Además, Müller se enfretará a Cilic (que abofeteó a Bautista por 6-2, 6-2 y 6-2 en una hora y 41 minutos) y Berdych aguarda a Nole después de derribar al pujante Dominic Thiem (3-6, 7-6, 3-6, 6-3 y 3-6).
En la esfera femenina el partido del día lo ganó Muguruza ante Kerber, la número uno que podría dejar de serlo si la rumana Simona Halep alcanza las semifinales. La española se medirá a la eterna Svetlana Kuznetsova, que derrotó a la polaca Agnieszka Radwanaska, por 6-2 y 6-4. La rusa alcanza este peldaño por cuarta vez (tras haberlo hecho en 2003, 2005 y 2007). Y Halep se examinará ante Konta tras ganar a Azarenka (6-7 y 2-6) y después de que la británica triunfara ante la francesa Garcia (7-6, 4-6 y 6-4). Gabriñe, por su parte, podría luchar en semis ante la ganadora del cruce Rybarikova-Vandeweghe (que ganó a Wozniacki, la quinta favorita).
Pero una de las noticias del día fue la confirmación del estrellado de la pupila de Anabel Medina, la letona Jelena Ostapenko. La vigente campeona de Roland Garros tumbó a la cuarta favorita, Elina Svitolina, en en una hora y 44 minutos y por 6-3 y 7-6 (6). Esta es la primera vez que llega a los cuartos de final y lo hizo al rematar el triunfo en la octava bola de partido. Ya concatena 11 partidos sin perder. Venus Williams asoma en su prometedor horizonte, ahora con aspecto irrefrenable.