Tras el mazazo que supuso un día antes que ERC, el PNV y Bildu vetaran el texto pactado por el PP, PSOE, Unidos Podemos y Ciudadanos, Ana Pastor ha instado a los diputados a rendir homenaje al concejal este miércoles. Ha sido a primera hora, justo antes de comenzar la sesión de control al Gobierno.
"Invito al pleno para que todos juntos guardemos un minuto de silencio, un grito de silencio por la vida, por la libertad y por la democracia como hizo la sociedad española hace 20 años", ha pedido una presidenta del Congreso que ha recordado un "cruel asesinato" que provocó un "estallido de conciencia y unidad" que "nunca debemos olvidar".
Un emocionado y sonoro aplauso del arco parlamentario, que la bancada del Partido Popular ha dirigido a María del Mar Blanco, su compañera y hermana del edil asesinado, ha puesto fin a un sentido silencio que los diputados de los principales grupos han secundado en pie.
A su llegada al Parlamento, Blanco, que es también presidenta de la Fundación Víctimas del Terrorismo, había expresado la "especial emoción" que sentía ante el homenaje de la Cámara Baja, no solo por su hermano, sino por "todas y cada una" de las víctimas de la barbarie terrorista.
ERC, el PNV y Bildu impiden una declaración institucional
Solo Bildu ha roto la unidad del acto en el Congreso este miércoles: sus dos diputados han obviado asistir al homenaje. Son los mismos que, junto a los de ERC (9) y el PNV (5), la víspera habían impedido la declaración institucional en memoria de las víctimas de Eta. No obstante, el Reglamento de la Cámara Baja exige unanimidad, es decir, el respaldo de todos los grupos políticos para leer una declaración institucional.
Una postura, la del desmarque, criticada por Blanco, para quien "la sorpresa hubiera sido que finalmente hubiera podido salir" el texto. De Bildu, dice que habría supuesto dar "un paso hacia delante que todavía la izquierda abertzale se niega a dar". Del PNV critica la actitud "equidistante y ambigua". Por todo ello, la diputada y hermana del concejal asesinado hace veinte años habla de una "buena oportunidad" perdida para rectificar.