Asegura que "el centralismo es pasado y el federalismo es el futuro".
El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha asegurado este sábado en Barcelona que "la España nación de naciones va a llegar", porque "el centralismo es pasado y el federalismo es el futuro", y ha hecho un llamamiento al diálogo para que "en el 1 de octubre no pase nada".
En el mitin en Barcelona donde se ha proclamado al líder del PSC, Miquel Iceta, como candidato socialista a la Generalitat, Sánchez ha señalado: "Hay quienes creen que hasta el 1 de octubre (fecha del referéndum anunciado por la Generalitat), como va a haber un choque de trenes, mejor quedarnos parados y no hacer nada. No lo comparto. Después del 1-O no pasará nada si antes abrimos el camino del diálogo. Empecemos a abonarlo ya. El 1-O es hoy, es pasado mañana y todos los días necesarios para forjar el diálogo y el consenso para evitar la crisis en Cataluña".
Para esa solución, ha vuelto a recuperar el que fue uno de sus compromisos en las primarias, el del reconocimiento de Cataluña como nación. "La España nación de naciones va a llegar. El centralismo es pasado y el federalismo es garantía de que vamos a forjar un futuro común para el conjunto de España. Es la España que está llegando", proclamó.
Defendió Sanchéz su apuesta por una España "plurinacional con una única soberanía y un único Estado", pero que "reconoce su identidad y las identidades que la componen, que se reconoce en ellas y las ampara". Además, prometió que si llega a La Moncloa, "la gran diferencia será que, por fin, habrá un presidente del Gobierno que le dará tanta importancia al uso del catalán, el gallego o el euskera como al castellano".
El dirigente socialista ha reivindicado la reforma federal frente a un Mariano Rajoy que "quiere gobernar España con Cataluña, pero sin contar con Cataluña" y al que ha avisado: "No hay nada más alejado del sentido común que dejar pudrir los problemas". Pero ha reprochado al independentismo un referéndum que "sitúa a Cataluña fuera de la legalidad", que "divide" y que discurre por una "vía ilegal, estrecha y unilateral", mientras que el PSOE quiere ser "la gran avenida del diálogo y un futuro común".
"No queremos para Cataluña falsas promesas que conducen a la frustración y la melancolía. El PSOE estará siempre con la ley, faltaría más. Pero sólo con la ley no bastará para resolver la crisis en Cataluña", ha afirmado, proponiendo "ley y política". Por eso, ha aclarado que los socialistas apuestan por una propuesta para Cataluña y España que "defenderemos con uñas y dientes porque es integradora, con vocación de unir y no de separar, y favorece el diálogo sereno y abandona el enfrentamiento". Porque, ha zanjado, "hasta la fecha, nadie ha propuesto algo mejor, porque es una oferta constitucional, abierta, dispuesta a escuchar otras aportaciones, sin dogmatismos".