Seis segundos era una ventaja nimia para un triple ganador del Tour de Francia. Pero eran las sensaciones esbozadas en los Jura y en los Pirineos el alimento de la esperanza de Fabio Aru para mantener el maillot amarillo el mayor tiempo posible. Sin embargo, pasadas las etapas más montañosas, ha resultado un trazado de media montaña y ua rampa final los adecuados para el renacer de Chris Froome. Él y Rigoberto Urán aprovecharon su resuello en el repecho que conducía al final en Rodez para sacar tajada del cansancio ajeno.
Así, en el segundo día de gloria para el Sunweb, pues este sábado ganó el australiano Michael Matthews y ayer lo hizo el francés Warren Barguil, el líder de Sky recuperó el ritmo y refrescó el miedo que le tiene los rivales. Su ataque postrero sacó 4 segundos al francés Romain Bardet, en 14 al español Mikel Landa, en 21 al colombiano Nairo Quintana y al español Alberto Contador, y en 25 al italiano Fabio Aru, que perdió el maillot amarillo.
En consecuencia, Froome posee ahora una brecha de 19 segundos con respecto a Aru, 23 con Bardet y 29 con Urán. Por detrás amanece Quintana, que es octavos a dos minutos y 22 segundos y en la décima plaza se confirma un Alberto Contador que se encuentra a 5.37 minutos del líder pero con las mismas ganas de protagonizar la carrera. Aunque sea desde otro plano diverso a la pugna por la general.
El trazado de 181,5 kilómetros favorecería a Michael "Bling" Matthews. El corredor de 26 años plantó cara a algunos de los tótems de las clásicas en un terreno que les era propicio. Pero los ataques potentes de Philippe Gilbert y Greg Van Avermaet fueron bien gestionados por el corredor de las antípodas, que remató su día de gloria con un cambio de ritmo definitivo en el sprint con el que se decidió la etapa. El campeón olímpico y Edvald Boasson Hagen no podría evitar el segundo triunfo en la Grande Boucle del todoterreno australiano.
La refriega final vino a coronar una jornada que se presumía de transición pero que terminó asumiendo otro pelaje para los favoritos. Arrancó con una escapada precoz que tuvo a Hollenstein (Katusha), Voeckler (Direct Energie), De Gendt (Lotto-Soudal), Roosen (Lotto-Jumbo) y Bouet (Fortuneo) como participantes. El pelotón les mantendría a tiro de acelerón con un ritmo erosivo que terminaría por pasar factura a aquellos que se exprimieron en los últimos días.
BMC, Katusha y Sunweb terminarían por disparatar el ritmo, en busca de una buena posición de sus aspirantes. Y Gilbert tomó las riendas del grupo para mostrar quién tiene más galones. Pero el último medio kilómetro era una pared que devoraría al belga. Atacó a 300 metros de meta y sería superado por Avermaet y Matthews. El australianos aumentaría su palmarés mientras que por detrás amanecían Froome y Urán como los grandes beneficiados de una maniobra astuta.
Este no parecía el día peligroso para los gallos, pero ambos lo conviertieron en una trampa. El británico y el colombiano provocaron más brecha que la pirenaica. Al galope de los clasicómanos se dehizo un pelotón en el que Froome hizo caja. Eso sí, sólo este domingo que podrá corroborar si el éxito del africano es parcial o el punto de partida de su remontada final, pues se desplegarán 189,5 kilómetros y cuatro puertos.