El regreso de Pedro Sánchez a la secretaría general del PSOE ha cambiado el ajedrez político español. De eso no hay duda. Y Podemos también lo ha entendido. Es más, el cariz de los planteamientos expresados por el mandatario socialista durante las primarias de su partido y en las últimas semanas han confirmado a la formación morada la cercanía recuperada con el principal partido de oposición.
La primera muestra de sintonía aconteció con los Presupuestos de Castilla-LaMancha como pretexto. Emiliano García Page acudió a los representantes de Podemos en la región, que meses antes rompieron en pacto de investidura, para negociar con ellos un apoyo que evitara la convocatoria de elecciones anticipadas y desbloqueara la situación que mantenía en incertidumbre al Ejecutivo autonómico.
En esas negociaciones participaron de manera personal tanto Sánchez como Pablo Iglesias. Y lo hicieron para que la formación morada obtuviera la vicepresidencia. Precisamente el cargo que exigieron al PSOE -entre otras carteras como la de Interior- para permitir la investidura del líder socialista. El caso es que, aunque este acercamiento haya generado fracturas en el seno de los populistas, este lunes se citan los máximos dirigentes de ambas formaciones para retomar las conversaciones con vistas a un futuro acuerdo a nivel nacional.
Así lo han avanzado las portavoces en el Congreso del PSOE, Margarita Robles, y de Unidos Podemos, Irene Montero. La intención descrita es buscar acuerdos parlamentarios con una reunión de sus equipos en el Congreso que encabezarán los propios secretarios generales de ambas formaciones.
Esta cumbre llega después de que Sánchez haya acordado con el PSC un plan de actuación conjunta para impulsar una subcomisión que empiece a trabajar en los contenidos de una reforma constitucional federal. E Iglesias ha confesado que va a intentar entablar acuerdos con su homólogo socialista en asuntos relativos a empleo juvenil, las pensiones, la corrupción, políticas de igualdad y la situación de Cataluña, en el que defiende un referéndum pactado y con garantías jurídicas.