www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

NOVELA

Sacha Batthyany: La matanza de Rechnitz. Historia de mi familia

domingo 13 de agosto de 2017, 18:58h
Sacha Batthyany: La matanza de Rechnitz. Historia de mi familia

Traducción de Fernando Aramburu. Seix Barral. Barcelona, 2017. 272 páginas. 18,50 €. Libro electrónico: 11,99 €.

Por Paulo García Conde

En 2006, David R. L. Litchfield sacaba a la luz una de las tantas historias cruentas que tuvieron lugar durante la Segunda Guerra Mundial. El principal atractivo en esta ocasión, teniendo en cuenta la insensibilidad que ha alcanzado un acontecimiento histórico tan exprimido y, a su vez, tan maltratado por la sed de ofrecer y vender, residía en que la historia atañía a la familia Thyssen. Y no la colocaba en una situación cómoda. En marzo de 1945, la hermana del afamado barón Thyssen-Bornemiza, Margit Batthyany, celebraba en su castillo de Rechnitz (Austria) una fiesta que terminó con la matanza de ciento ochenta judíos. Poco se sabía de esta historia, teniendo en cuenta lo sencillo que resultaba esconder la verdad si en aquella época uno no era judío y además poseía bienes para dar y repartir. Pero que este suceso inhumano saliese de su escondite no solo desembocó en un libro que posicionar en librerías. Se convirtió en el germen de otro.

El periodista y profesor suizo Sacha Batthyany se encontró de golpe con esta historia. La protagonizaba la tía de su padre, tía Margit. Para él, una señora anciana de la que guardar pocos recuerdos, al menos hasta ese momento. A pesar del título, La matanza de Rechnitz. Historia de mi familia, este episodio no es más que el pretexto que convierte al autor en un individuo desesperado por escarbar donde pensaba que no había nada, por desenmascarar unas raíces que descansaban teñidas de tonalidades más amables. No es la matanza la que vertebra este relato, producto de una simbiosis entre novela, crónica y autobiografía: es todo lo que hay más allá de ella.

Lo que convierte este libro en algo más que otra narración sobre un tema de obligado conocimiento, es la involucración del autor y narrador en la misma. Una involucración que crece a medida que sumerge la cabeza en la memoria, en el pasado, y que el lector sigue cogido de su mano. No solo hay un reportaje en estas páginas, ni los testimonios de quienes padecieron los horrores de una guerra que fue algo mucho más espantoso que eso. Aquí se muestran las consecuencias de conectarse a un pasado tan estudiado y a la vez desconocido, de dejar todo a un lado para entender qué pasó entonces y qué efecto tienen esos hechos sobre uno mismo. Porque la Historia avanza, pero no se borra nunca. Y lo mismo ocurre con la memoria, aunque a veces juegue al engaño.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (3)    No(0)

+

0 comentarios