Paraliza los trámites a la espera de que el Govern aclare qué hará para no poner en riesgo a la institución y sus funcionarios.
Ada Colau, no cederá colegios electorales para el referéndum catalán del 1-O. La alcaldesa de Barcelona ha paralizado los trámites relacionados con los colegios electorales para celebrar el referéndum del 1 de octubre en la ciudad tras la suspensión del TC, a la espera de que el Govern aclare qué hará para no poner en riesgo a la institución y los funcionarios.
Colau se lo ha hecho saber al presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, después de que el Govern enviara una carta a los ayuntamientos catalanes preguntándoles sobre su disposición para habilitar el dispositivo electoral.
El portavoz del gobierno municipal y primer teniente de alcalde, Gerardo Pisarello, ha reiterado ante los medios "el pleno compromiso de Barcelona para que se pueda ejercer el derecho a participación" pero siempre que no haya riesgo ni para la institución ni para sus trabajadores".
Colau recuerda en su carta a Puigdemont que en cuanto le llegó su petición ordenó al secretario general del Ayuntamiento que "se iniciasen los trámites ordinarios para comprobar la disponibilidad del dispositivo habitual que se pone en marcha en cualquier proceso electoral", lo que afecta a más de 260 colegios electorales y a más de 1.300 mesas electorales.
Pero también recuerda al presidente de la Generalitat que todos estos trámites han quedado afectados por la suspensión del Tribunal Constitucional.
La alcaldesa ha reiterado la disposición del Ayuntamiento de Barcelona para "garantizar y facilitar el derecho a la participación política y a la movilización ciudadana", pero "siempre que no se ponga en riesgo a la institución y a los servidores públicos municipales".
Ante este escenario, Colau ha devuelto la pelota a la Generalitat al solicitar a Puigdemont que les informe de "cuáles son las actuaciones" que la Generalitat tiene previstas, "teniendo en cuenta las circunstancias".
Al respecto, Gerardo Pisarello ha comentado que "no le damos prisas" a Puigdemont para la respuesta de la Generalitat, ya que entienden que la contestación debe ser "serena y tranquila"
De ser definitiva la negativa del ayuntamiento catalán, el golpe sería casi mortal para los independentistas, puesto que Barcelona, con 1.608.000 habitantes, es la ciudad más poblada de Cataluña —muy por delante de otras como Hospitalet de Llobregat, Badalona, Terrasa o Sabadell, que rondan los 200.000 habitantes— y en ella viven entre el 25% y al 30% de los llamados a votar.
A falta de pocas horas para que termine el plazo dado por Puigdemont a los ayuntamientos, más de 650 alcaldías de Cataluña ya han aceptado. No obstante, de las nueve poblaciones más grandes de Cataluña, sólo dos se han posicionado a favor: Girona, que gobierna el PDeCat, y Badalona, en manos de Guanyem (Podemos). Las capitales Lleida y Tarragona, bajo el control del PSC, han rechazado facilitar instalaciones públicas para el 1-O. Lo mismo sucede con Hospitalet, Terrasa, Mataró y Santa Coloma de Gramanet, que también han declinado la propuesta.