REVISTA DE PRENSA
¿Qué trama Iglesias en Cataluña?
EL IMPARCIAL
jueves 14 de septiembre de 2017, 10:21h
Y, sobre todo, ¿qué trama Sánchez?
El Mundo titula a toda página que “El Estado cortocircuita el 1-O”, ya que Maza ordena que se investigue a los alcaldes que apoyan el referéndum”, mientras que “el TC prepara medidas contra los vocales de la junta electoral catalana” e, incluso, “el Gobierno está dispuesto a cortar la luz a los centros de votación ilegales”. En la foto, Felipe VI, junto a su postura con respecto al desafío catalán: “La Constitución prevalecerá frente a quienes quiebren la convivencia”.
Luis María Anson afirma en este diario que “Pedro Sánchez tiene conciencia clara de lo que supone su alianza, ya desenmascarada y en boca de todos, con Pablo Iglesias”. Y anuncia la nueva maniobra sanchista: seducir a Zapatero. “El expresidente se manifestó a favor de Susana Díaz en las primarias pero es hombre flexible y no repele a Podemos, tal vez por su mediación en Venezuela favorable a Nicolás Maduro. No parece aventurado vaticinar que el entorno de Pedro Sánchez va a trabajar para que José Luis Rodríguez Zapatero se entienda con el actual líder del PSOE”, escribe. Algo muy plausible, ya que concluye que “cosas muy raras deberán ocurrir para que no se consume la alianza y el entendimiento entre Sánchez y Zapatero”.
La Razón afirma en su principal titular que “El Constitucional abre la vía para suspender a Puigdemont”. En la fotografía, el metro de Barcelona, con carteles a favor del ‘sí’: “Un juez cierra la web del referéndum y el Govern abre otras réplicas”. Además, “La Fiscalía ordena a los Mossos detener a los alcaldes que se nieguen a declarar por el 1-O”.
José María Marco escribe sobre izquierda y nacionalismo, a cuenta de la postura de Iglesias en el procès: “En el cálculo entra la convicción de que una proclamación atrevida y psicalíptica, como la de la ‘Catalunya sobirana’, le ganará el voto de la izquierda definitivametne reconciliada con el nacionalismo gracias al líder de Podemos. Le toca a Pedro Sánchez calibrar si esa alianza le resultará provechosa en el corto plazo y, en el largo, si no será mucho más beneficiosa, para todos, una izquierda no nacionalista o que haya dejado atrás por fin –ya va siendo hora…- su fascinación por el nacionalismo”.
El País titula que “Los alcaldes del referéndum responderán ante la justicia” y se hace eco de que la CUP ya ha advertido que sus militantes no acudirán. En la fotografía, militantes de la CUP, puño en alto, instrumentos musicales, hacen campaña pro referéndum, en la que animaron a votar “con una sonrisa revolucionaria”.
José Rodríguez de la Borbolla, miembro del Comité Director del PSOE de Andalucía, tiene una tribuna en este diario para atacar el que parece el asunto de reflexión del día. Es decir, el encaje de la izquierda española con el proceso catalán. Un párrafo: “Ahora únicamente cabe hacer lo que hizo Mao Zedong en 1937, ante la invasión japonesa de China: impulsó el Frente Único Antijaponés, aliándose con Chiang Kai-shek, y dejó para más adelante su guerra civil contra el Kuomintang. Primero el atacante de la Nación, y luego el adversario de clase. Pues eso: ahora, en España, un frente unido constitucional, sin matices ni ocurrencias”.
El Rey, serio, en la portada de ABC: “La Constitución prevalecerá sobre cualquier quiebra de la convivencia”. Además de las declaraciones de Felipe VI, el rotativo lleva el siguiente titular: “Dos avisos en 24 horas a los funcionarios municipales”, ya que Rajoy evía dos cartas a los ivnerventores para exigir que cumplan la ley y la Fiscalía cita a los alcaldes indpendentistas y ordena su detención si no acuden.
Ignacio Camacho habla de “simpatía natural de Pablo Iglesias por la insurrección catalana”, ya que atisba en el desafío de ruptura “una oportunidad no sólo para derribar al PP sino para romper con la vigente legalidad democrática”. Añade: “En su mesiánica ambición refundadora, necesitada de una destrucción previa del statu quo, Iglesias ha sabido intuir en el procès un manifiesto perfil revolucionario. Lo tiene, sin duda, se trata de un polvorín político con capacidad sobrada de reventar el sistema y hacerlo saltar en pedazos”. La incógnita, para este analista, es Sánchez.