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TRIBUNA

Mentiras políticas

sábado 23 de septiembre de 2017, 19:01h
En un artículo interesante de El País, Manuel Vilas habla de la distorsión de la realidad como triunfo de lo visceral, lo espectacular y lo aparente. Yo me limito a llamarlo triunfo de la mentira, como se ha llamado toda la vida. Una cosa que en EEUU está muy penada, políticamente aquí resulta moneda de uso corriente sin que cunda el escándalo. Me voy a centrar sólo en cuatro cosas que son un ejemplo paradigmático de la mentira política cuando no del intento de confundir a la ciudadanía con el disfraz de la corrección política de la opinión pública.

Lo que más me llama la atención acerca de la victoria de Sánchez en las primarias del PSOE, son los calificativos con que todos los medios de comunicación sin excepción resaltaron esa victoria: como "incuestionable", "contundente","sin paliativos", "extraordinaria" o "apabullante". Llega a tal punto la perversión de la realidad que hasta el propio Sánchez y sus opositores susanistas se lo han creído y han obrado en consecuencia. Cualquier extranjero que no se hubiera enterado del resultado de las primarias, leyendo la prensa española habría pensado que Sánchez había ganado por el setenta, ochenta o noventa por ciento.

¿Qué es lo que ha pasado? ¿Es que de pronto todos los periodistas se han hecho sanchistas y van a sacar algún rédito de esa gran mentira con la que Sánchez y el PSOE entero parecen estar encantados? Comprendo que Mussolini y, por extensión algunos regímenes de extrema derecha, pero desde luego no todos.

A las mentiras políticas corresponde también la consagración de la palabra "cambio" como la palabra talismán que obrará por sí sola milagros (todo el mundo está esperando algún cambio). La corrección política de la izquierda la ha aprovechado y dotado de ese poder positivo taumatúrgico que no tiene por sí misma, pues el cambio puede ser a mejor o a peor. La continua distorsión actual del lenguaje realiza esas piruetas camaleónicas sin sentido, como la fanfarria antinormas lingüísticas provocada por la nueva ideología de género.

Gabriel Albendea
es escritor y catedrático
Su último libro: ¿Por qué Marx se equivocó?

gabrielalbendeap@gmail.com
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