No tengo ninguna esperanza en que Puigdemont y Cía entiendan que sus ambiciones está llevando Cataluña al desastre económico y social, pero sí esperaba que Rajoy comprendiera que había que actuar ya porque demorar más cualquier iniciativa puede traer consecuencias imprevisibles. Por eso me defrauda el presidente del Gobierno más que el catalán, del que no espero nada sensato.
Rajoy está consiguiendo que cada vez más españoles sintamos vergüenza de lo que está pasando en España. ¿A quién representa usted? ¿Va a mover un dedo cuando ya sea tarde? ¿Sabe de verdad lo que pasa en Cataluña o todavía está pensando en la Economía del país y el paro? Espero que no suene a amenaza, pero como no haga algo va a pasar a la Historia como el presidente que llevó a España a su peor crisis institucional por consentir lo que está consintiendo.
Decepción también con la “todopoderosa” vicepresidenta, la que dicen que está en la sombra controlando todo lo que pasa en Cataluña, la que se restó responsabilidades de Gobierno para dedicarse casi en exclusiva al gran problema de este país. ¿Ahora se da cuenta de que “se está pisoteando la libertad”?
A día de hoy, hay un hecho constatable: Cataluña está al borde de un conflicto civil. ¿Estaba esto previsto? ¿Contemplaban este escenario? ¿Alguno de los múltiples asesores excelentemente bien pagados pronosticaban esta realidad?
La gente se pregunta en la calle (en las calles del resto de España, en Cataluña no se puede) por qué no están en la cárcel ya los que han aprobado una ley ilegal, han llevado a cabo un referéndum ilegal e informan de que van a hacer una declaración unilateral de independencia, lógicamente, ilegal. También los que traicionan a sus compañeros policías en las tareas de hacer cumplir la ley.
No sé si por inacción o cálculo político (a todas luces erróneo) han dejado crecer al “bicho” y el “bicho” nos va a comer a todos ahora.
Duele especialmente el daño que se hace en las escuelas a los más pequeños. ¿Se acuerdan de las críticas que le llovieron al exministro José Ignacio Wert cuando trató de poner remedio a eso de que en cada comunidad autónoma se estudiara una Historia de España diferente? Se ha consentido el adoctrinamiento y este es el resultado, una sociedad que en un porcentaje muy elevado odia a España y también al que la defiende en el pupitre o casa o puesto de trabajo de al lado.
Ahora nos llevamos las manos a la cabeza al ver legiones de chicos enfundados en esteladas gritando que quieren la independencia porque España les roba y porque la Policía y la Guardia Civil son fuerzas de ocupación. ¿Qué esperamos de un adolescente si desde que está en los cursos de infantil se le ha contado el cuento de que un rey español muy malo muy malo muy malo va a Cataluña a matar a los catalanes?
Mención especial y destacada a este respecto para la Iglesia, que se ha posicionado a favor de la ilegalidad. En Cataluña por acción y en España por omisión. ¿No están para ayudar al pobre, al desvalido? Pues me pregunto igualmente, ¿a cuál, al independentista? ¿Y el que no lo es? ¿Es de recibo que un colegio católico, por muy concertado que sea, permita, consienta, acepte y fomente que se suspendan clases para que los chicos, desde 5 años, reciban clases de adoctrinamiento independentista?
La sociedad lleva 40 años luchando para separar esa dañina relación Iglesia-Estado que marcó el Franquismo. Ahora, en Cataluña vuelven a eso, al adoctrinamiento político e ideológico. Y en Madrid miran para otro lado.
¿A qué espera señor Rajoy? Los que mandan no se han parado a pensar en que cuando no hay Gobierno ni ley mandan los que no tienen escrúpulos y si no solucionan ellos el problema lo tendrá que hacer la propia ciudadanía, algo, por cierto, nada recomendable porque ya sabemos cómo acaba.