"¿Se guarda y se hace guardar la Constitución poniéndose de perfil?", le critican.
La posición de Pedro Sánchez como secretario general del PSOE sigue sin contar con el consenso de los socialistas veteranos y de algunos barones. Eso ha vuelto a quedar de manifiesto tras el referéndum ilegal del 1-O y la reacción que el mandatario ofreció: tratar de reprobar a la vicepresidenta del Gobierno por la actuación de las Fuezas y Cuerpos de Seguridad del Estado durante el pasado domingo en la plasmación práctica del desafío secesionista.
La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, ya trató de marcar su propia senda, distanciada de Ferraz, tras el discurso del Rey. El martes publicó en su cuenta de Twitter que compartía "la defensa de la Constitución, la democracia y la convivencia de todos los españoles que ha hecho el Rey". Palabras diferentes a la versión oficialista ofrecida por la cúpula del partido. Y este jueves ha "echado en falta" que "muchos" no tengan "sensibilidad y palabras de reconocimiento" para con los Policías y Guardia Civiles que están siendo "vilipendiados y atacados" en Cataluña. Una indirecta en toda regla a la maniobra contra Soraya Sáenz de Santamaría.
Además, en esta jornada se ha hecho pública una carta firmada por históricos socialistas, que ocuparon cargos de relevancia, catedráticos y profesores, y dirigida hacia Pedro Sánchez, con el fin de que el secretario general de su partido, al fin, tome "decisiones precisas" para colaborar en la restauración del orden constitucional. Entre los firmantes se encuentran los cuatro expresidentes autonómicos Joaquín Leguina (Comunidad de Madrid), Juan Carlos Rodríguez Ibarra (Extremadura), José Constantino Nalda (Castilla y León) y José Rodríguez de la Borbolla (Andalucía).
Además, Juan José Laborda y Javier Rojo -expresidentes del Senado-, Julián García Vargas -exministro-, Javier Torres Vela y Antonio Ojeda -expresidentes del Parlamento de Andalucía- también suscriben la crítica a Sánchez de la que participan multitud de xdiputados, exsenadores y catedráticos que militan en el PSOE.
"Estimado Secretario General", comienza una misiva en la que se expresa que los firmantes no comprenden la "continua y nunca explicada apelación al diálogo" de la dirección federal del PSOE, a la que advierte de que "bajo chantaje, nunca ha servido para nada", a menos que lo único que se quiera sea "salvar el pellejo y, a la vez, perder la propia dignidad". "¿Diálogo, ahora, con quién? ¿Diálogo, ahora, para qué? ¿Con los responsables de poner a los españoles al borde del precipicio? ¿Para escuchar, otra vez, que quieren la fractura de España, con razón o sin razón, por unos medios o por otros?", incide el texto.
Desde Cataluña se ha activado "un golpe de Estado" y, en consecuencia, todos los constitucionalistas "deben estar unidos" ante este "infame ataque" a la democracia española, se problama. Asimismo, después de solicitar que no se intente identificar a los responsables de la situación porque "nada de eso sirve ahora" -en respuesta a la reprobación a la vicepresidenta- se argumenta que "no creemos que sea ocioso recordar que todos y cada uno de los parlamentarios -diputados y senadores; socialistas y de otras formaciones- han jurado o prometido, al tomar posesión de su cargo o función, 'lealtad al Rey', y guardar y hacer guardar la Constitución, como norma fundamental del Estado".
"¿Se guarda y se hace guardar la Constitución poniéndose de perfil? ¿O habrá que dar un paso al frente?", intepelan a Sánchez. "Pensadlo, pues como decía Stefan Zweig, 'efímero es el momento en que la grandeza se entrega a los pusilánimes, y la suerte no volverá a ellos por segunda vez'. El futuro de España está, también, en vuestras manos, en estos momentos", sentencia una carta que prosigue con dureza: "Nos ha llenado de zozobra que la portavoz del Grupo Socialista en el Congreso, juez de profesión, haya proclamado la condena apriorística de la vicepresidenta del Gobierno".