Junto a los presidentes de la ANC y de Òmnium Cultural, queda en libertad.
La Fiscalía de la Audiencia Nacional no ha pedido medidas cautelares para el jefe de los Mossos d'Esquadra, Josep Lluís Trapero, ni para los otros tres investigados -la intendente de los Mossos Teresa Laplana y los presidentes de la Asamblea Nacional Catalana, Jordi Sànchez, y el de Òmnium Cultural, Jordi Cuixart-, por lo que todos ellos han quedado en libertad.
Josep Lluís Trapero ha abandonado la Audiencia Nacional tras declarar una hora como investigado por un delito de sedición. El mayor de los Mossos d'Esquadra ha comparecido este viernes en la Audiencia Nacional donde había sido citado a declarar como investigado por un presunto delito de sedición.
Además de Trapero, la jueza Carmen Lamela ha llamado al presidente de la Asamblea Nacional Catalana (ANC), Jordi Sánchez; al de Òmnium Cultural, Jordi Cuixart; y a una intendente de la policía catalana para tratar de conocer la posible responsabilidad de todos los ellos en el asedio a los guardias civiles ante la consejería de Economía el pasado 20 de septiembre.
Tanto Sánchez como Cuixart también han acudido a la Audiencia, aunque no así la intendente, que ha alegado causas médicas. A su llegada, un grupo de diez personas compuesto por miembros del PDeCat, ERC y En Comú-Podem les ha aplaudido.
Volverán a ser citados
El jefe de los Mossos d'Esquadra y los otros 3 investigados por sedición en la Audiencia Nacional serán citados de nuevo tras examinar la Fiscalía el "voluminoso" atestado presentado esta misma mañana por la Guardia Civil en relación a los disturbios del 20 de septiembre y otros hechos anteriores y posteriores ocurridos durante el 1-O.
La presentación de este atestado, que la Fiscalía considera "trascendente para determinar en toda su dimensión el alcance de la imputación" por sedición y en el que aparece alguna persona más "susceptible de imputación", ha llevado al teniente fiscal, Miguel Ángel Carballo, a pedir a la juez Carmen Lamela la suspensión de las comparecencias para evitar "posibles nulidades", petición a la que se han unido las defensas, informa la Fiscalía en una nota de prensa.
La juez, que no ha descartado volverles a citar una vez se hayan instruido con la nueva documentación de la que hoy se les ha dado traslado, se ha opuesto sin embargo a suspender las comparecencias al entender que al ser llamados como investigados ya existían datos de la posible comisión de un delito de sedición.
Tras esta decisión de la juez, solo Trapero y el presidente de la Asamblea Nacional Catalana (ANC), Jordi Sánchez, han querido declarar, si bien este último se ha limitado a responder a su abogado.
Los otros dos investigados, la intendente de los Mossos Teresa Laplana y el presidente de Òmnium Cultural, Jordi Cuixart, no han prestado declaración. En el caso de la agente de la policía catalana por problemas de salud que le han impedido trasladarse a la Audiencia Nacional, mientras que Cuixart se ha negado directamente a declarar.
Ante esta situación, y al entender que los cuatro deberán ser de nuevo citados para ser interrogados en base al nuevo atestado de la Guardia Civil, el fiscal ha optado por no pedir medidas cautelares para ninguno al considerar que la comparecencia de hoy ha quedado "inconclusa".
Por ello ha solicitado a Lamela que fije una nueva fecha "a la mayor brevedad posible" para continuar con la toma de declaraciones a los investigados y después de esa nueva comparecencia podría ya solicitar a la juez la adopción de medidas cautelares.
"La Fiscalía velará porque en la nueva citación se aperciba a los investigados de que, en caso de no comparecer el día y hora señalados sin causa justificada, serán conducidos por la fuerza pública a presencia del juzgado", destaca el Ministerio Público en la citada nota.
El nuevo informe del instituto armado, de unos 400 folios, no se limita únicamente a los disturbios registrados el 20 y 21 de septiembre en el transcurso de un registro a la Consejería de Economía de la Generalitat en relación con los preparativos del 1-O, sino que recoge también hechos anteriores y posteriores a los días investigados.
No obstante, fuentes jurídicas han precisado que la investigación por sedición en la Audiencia Nacional se ciñe por el momento solo a esos días, ya que aún no se ha decidido si se va a incluir lo ocurrido durante la jornada del 1-O, pero han destacado que esos hechos anteriores y posteriores sirven para apuntalar la imputación de sedición.
Durante su declaración de una hora, Trapero, que ha respondido a la juez, al fiscal y a su abogado, ha presentado una versión exculpatoria de los hechos que se le imputan "poco convincente", según las fuentes.
Antes ha sido el turno de su compañera Teresa Laplana que ha comparecido a través de videoconferencia tras alegar que padecía vértigos. Tras ser examinada por un médico forense, este determinó que no podía desplazarse pero que estaba en condiciones de declarar.
Sin embargo, anoche estuvo ingresada por un episodio de ansiedad y finalmente ha pedido no declarar, según las fuentes.
Cuixart por su parte se ha negado a declarar al manifestar que este tribunal no era competente al entender que no ha cometido el delito que se le imputa.
No les dio tiempo a preparar un dispositivo
El mayor de los Mossos, Josep Lluís Trapero, ha defendido hoy ante la juez de la Audiencia Nacional que la actuación del cuerpo en el asedio a la Guardia Civil durante el registro a la Conselleria de Economía fue "correcta y necesaria" y ha denunciado que no se les avisó "con suficiente antelación".
Un comunicado de los Mossos d'Esquadra difundido tras su declaración por sedición ante la magistrada Carmen Lamela afirma que Trapero ha trasladado a la juez que, al no avisarles con tiempo del registro del pasado 20 de septiembre, el dispositivo no se pudo planificar y eso "obligó a irlo adaptando en función de las circunstancias".