Este sábado se ha celebrado el consejo político de la CUP. En él, la formación anticapitalista y separatisa ha aprobado "exigir" al presidente de la Generalidad, Carles Puigdemont, que responda de forma "nítidamente afirmativa" al requerimiento del Gobierno sobre si ha declarado la independencia. Además, según han explicado fuentes del partido, se ha acordado reclamar al dirigente catalán levantar la suspensión de la Declaración Unilateral de Independencia y la proclamación inmediata de la república.
No ceja en su presión el bando radical del independentismo. Así lo ha dejado claro la portavoz del secretariado nacional de la CUP, Núria Gibert, que ha trasladado a los medios las conclusiones del consejo político, que han venido a corroborar el soberano enfado que la muleta de Puigdemont para gobernar Cataluña arrastra desde el Pleno del Parlament del pasado martes.
Según la portavoz, su partido ha acordado rechazar, de plano, la propuesta de abordar unas negociaciones que puedan derivar en una reforma constitucional, porque "la gente ha votado república" y "hay que defender con coherencia el resultado del referéndum del pasado 1 de octubre".
"Ha habido un cambio de contexto a partir del día 10, ya que el Puigdemont no actuó según lo previsto ni en base a las expectativas de buena parte de la sociedad catalana, y la suspensión de la declaración de independencia genera confusión, cierta frustración, no es transparente y no está a la altura de lo que requiere el momento", ha denunciado Gilbert, quien, tamebién ha señalado que su partido trabajará para promover movilizaciones por toda Cataluña durante la semana próxima.
Ha declarado la dirigente de la CUP que la participación de su partido en el Parlament estará supeditada a la respuesta que el presidente de la Generalidad de al requerimiento efectuado por Mariano Rajoy y ha expuesto que "el Estado español, o el bloque PP-PSOE-Ciudadanos, como quieran, no da ningún tipo de margen". "No hay diálogo posible ni mediación, ni espacio donde se puedan sentar los dos interlocutores de forma horizontal. Damos por imposible el diálogo", ha sentenciado.
"Esto necesariamente nos lleva a exigir a Puigdemont que dé una respuesta nítidamente afirmativa al requerimiento del Estado y que vaya acompañada de un acto de solemnidad que dé respuesta al resultado del 1 de octubre, por tanto la proclamación de la república", ha expuesto antes de asegurar que "siguiendo el hilo de coherencia de lo que la gente defendió en los colegios, las urnas, poniendo en peligro sus cargos o sus cuerpos, no se puede más que defender el resultado de las urnas".
En torno a la posición parlamentaria de su formación, ha anunciado que la CUP no entrará en una lógica de debate en el Parlament sobre asuntos cotidianos, como si nada hubiese pasado, como si no hubiese habido un mandato explícito de proclamación de la república". "No entendemos medias tintas ni pactos constitucionales, ni pactos en los despachos ni mediaciones entre las élites. El derecho a la república es de todos y toca ahora defenderlo más que nunca", ha zanjado.
Por último, y preguntada por su debería proclamarse la república como exigen a Puigdemont, Gilbert ha argumentado que las leyes de reciente aprobación en el Parlament evocan que ha de ser dicha Cámara quien lo haga y que "quien la proclame o la lea es secundario". Y en torno a unas posibles "elecciones constituyentes", la CUP interpreta ese escenario como "inverosímil" porque "sólo se pueden convocar elecciones constituyentes si previamente se ha declarado la república".