ERC y la CUP se culpan por no haber conseguido concurrir a las elecciones en coalición.
En la noche de este martes se ha cerrado el plazo marcado para registrar coaliciones de cara a las elecciones autonómicas de Cataluña que se celebrarán el 21 de diciembre. Pues bien, toda vez que Podemos y Ada Colau se separaron del proyecto de ERC y tras la negativa pública de la CUP, la formación liderada por Oriol Junqueras emitió un comunicado oficial en el que lamentó la imposibilidad de acudir al 21D con un frente unitario. Con la pérdida de poder electoral que ese traspie conlleva.
Finalmente, los anticapitalistas han respondido a la oficialización efectuada por ERC de su opción por acudir a los comicios en solitario, en un cúmulo de listas separadas de los partidos soberanistas, revelando la intrahistoria y contaminando a Esquerra como culpable de la situación. Sin tapujos. Y sin importar que este desacuerdo genera una división notable en la masa social separatista que parecía homogenea tras el 1 de octubre.
Según fuentes de la CUP, fue ERC la formación que se negó a constituir una candidatura unitaria. Lo hizo con su negativa a firmar un preacuerdo por el que se registraría una coalición antes de que expirara el plazo y a la espera de la votación que el domingo efectuarán las bases de los anticapitalistas sobre su posición ante las elecciones de diciembre. Con la participación en las mismas en vilo.
El relato del partido que lidera Anna Gabriel reprocha a ERC haber responsabilzado a la CUP por el fracaso de la izquierda secesionista catalana en el intento por unir fuerzas. El portavoz de Esquerra, Sergi Sabrià, expuso que después de constatar que entre las cuatro opciones que las bases anticapitalistas votarán este fin de semana no figura la de la "lista única" del soberanismo, su formación tiró la toalla y se afirmó dispuesto a "trabajar en la creación de un frente común desde candidaturas diferenciadas".
Además, el testimonio de la CUP describe que ambas formaciones se reunieron en la noche de este lunes. En esa egociación, ERC "descartó" la opción del preacuerdo y "exigió una respuesta inmediata" a la posibilidad de configurar una coalición, "sin haber pasado por asamblea". Los anticapitalistas entendieron que Esquerra estaba forzándoles a saltarse su mecanismo de funcionamiento y democracia interna y se cerraron en banda.
Finalmente, desde esa trinchera se asegura que el "mandato" de su consejo político implicaba "explorar todas las opciones, incluso una lista unitaria". Es por ello que "propuso un preacuerdo a ERC" que pasaba por registrar este martes una coalición. Se trataba de desarrollar una medida preventiva para permitir que la militancia de la formación antisistema pudiese votarla el domingo. Pero todo salió mal y la fractura entre los principales dos partidos independentistas de izquierda en Cataluña ha quedado desnuda.
En otro orden de cosas, el cierre del plazo ofreció el registro de una coalición conformada por la delegación de Podemos en Cataluña (Podem) con Catalunya en Comú. Según han expresado las dos fuerzas políticas en un comunicado conjunto, la idea que les ha unido es la de conjugar el camino de "dos fuerzas que comparten el objetivo de una Cataluña más soberana, justa e igualitaria". Así, se cerró el acuerdo entre los "comunes" de Ada Colau y Pablo Iglesias.
El texto expone que "así lo ha aprobado la coordinadora nacional de Catalunya en Comú en la reunión del pasado domingo, aunque esta es una decisión que tendrá que ser ratificada por los inscritos en la Asamblea del 11 de noviembre". Podem, que ha consultado a sus inscritos, ha registrado el 72% de apoyo a la unión. Este es el punto de inflexión a través del que una de las confluencias más importantes de la formación morada "inician el camino juntos hacia el 21D".