Tras Pamela Anderson, el líder chavista se ha erigido en el defensor exterior de la independencia catalana.
El huido ex presidente del Govern de Cataluña no acaba de sintonizar con la comunidad internacional como esperaba. Si idea de convertir su desafío ilegal al Estado español en un asunto que concerniera a la Unión Europea y demás organismmos multinacionales no le ha funcionado y, tras sufrir la negativa de Flandes, sigue en Bruselas proclamándose como el "presidente legítimo" de la república catalana. Aunque las naciones continentales le hayan dado la espalda.
Es por ello que no sorprende que sus apoyos externos, particulares y variopintos, lleguen desde el otro lado del Atlántico. Y es que si la pasada semana fue la actriz y activista animalista Pamela Anderon la que alzó la voz en pro del proceso secesionista, este domingo ha sido Nicolás Maduro el erigirse en el otro apoyo internacional de la causa de Puigdemont de internacional la crisis generada en la Generalidad.
El líder chavista ha proclamado que "Europa tiene que abrir sus oídos, la CE, la UE en Bruselas no puede seguir actuando de manera automática, favoreciendo los intereses de élites, dándole la espalda a la voz de los pueblos". Durante el desarrollo de su programa televisivo municipal, el presidente del régimen venezolano alabó la "creatividad" de las manifestaciones que han pedido la libertad de los políticos y activistas catalanes encarcelados.
"Impresionante, es imposible no comentarlo (...) Impresionante la movilización del pueblo de Cataluña ayer, impresionante. Nuestro saludo al pueblo de Cataluña. Nuestro respeto, nuestra admiración al pueblo de Cataluña, impresionantes las imágenes, la creatividad", avanzó, antes de exponer que "al pueblo hay que oírlo, no hay que caerle a porrazos como hizo Rajoy".
Declaró el mandatario en su programa "Los domingos con Maduro" que el movimiento secesionista en Cataluña es "más una fuerza social que una fuerza de otro tipo, más un rechazo al neoliberalismo y al saqueo que están haciendo de España que otra cuestión", evidenciando su total desconocimiento de la particularidad del desafío al Estado que tocó techo con la Declaración Unilateral de Independencia y el referendum ilegal del 1 de octubre.
En esa alocución, en la que se celebró el centenario de la Revolución Bolchevique y se abogó por una "revolución cultural en todos los aspectos" para Venezuela, al tiempo que citó al Gran Timonel chino Mao Zedong, estuvo acompañado, entre otros, por el economista español cercano al chavismo Alfredo Serrano Mancilla y el histórico director de Le Monde Diplomatique y referente de la izquierda Ignacio Ramonet.