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ZANCADILLA DE JUNQUERAS A PUIGDEMONT

jueves 16 de noviembre de 2017, 12:56h
Oriol Junqueras y ERC han barrenado siempre a Convergencia y Unión. Durante décadas consideraron a los convergentes...

Oriol Junqueras y ERC han barrenado siempre a Convergencia y Unión. Durante décadas consideraron a los convergentes el enemigo a batir. El fracaso del pobre Arturo Mas en las elecciones anticipadas de 2012 propició el acercamiento entre CiU y ERC. Arturo Mas se esforzó desesperadamente por salvar su poltrona presidencial, aceptó las exigencias de Junqueras de que se sumara al independentismo, descuartizó a Convergencia y Unión, humilló al más inteligente de los líderes políticos catalanes, Duran Lleida, y propició el hundimiento del sector de centro derecha que había presidido la vida en Cataluña durante treinta años. En su último espasmo, cuando la CUP anunció que no apoyaría a la coalición independentista con Arturo Mas a la cabeza, el presidente se bajó los pantalones y designó a Carlos Puigdemont para sucederle.

Las encuestas vaticinan que Oriol Junqueras y ERC serán los vencedores en las elecciones del 21-D. Y, claro, el exvicepresidente encarcelado no está dispuesto a que continúe a la cabeza de la coalición el expresidente felón, el cobarde y fugado Carlos Puigdemont. Así que ni coalición ni nada. Después de largos, muy largos años de sinsabores políticos, ERC está dispuesta a alzarse con el santo y la limosna.

La zancadilla de Oriol Junqueras a Carlos Puigdemont ha sido de campeonato. El exvicepresidente aspira a que se estrelle electoralmente el expresidente y espera, con fundamento, que los catalanes conviertan a ERC, por fin, en la primera fuerza electoral de Cataluña. Carlos Puigdemont quedaría relegado y se dedicaría a lamerse las heridas en Bruselas o en la cárcel. Y ERC se consolidaría políticamente, aunque algunos de sus dirigentes no podrán eludir las penas de prisión, puesto que, en opinión de destacados juristas, han cometido presuntamente graves delitos de rebelión, sedición, prevaricación y desobediencia. Y así están las cosas: Junqueras ha empujado al precipicio a Carlos Puigdemont, ha nombrado sucesora a Marta Rovira y ha incorporado a su lista a la taimada Carmen Forcadell, que podría continuar al frente del Parlamento catalán.