ERC y JxCat pugnan por la hegemonía soberanista y Cs les disputa la victoria.
El último barómetro del CIS sobre intención de voto en las próximas elecciones autonómicas del 21 de diciembre en Cataluña revela que Inés Arrimadas (Cs) se perfila como posible ganadora y apunta a la Presidencia de la Generalidad. El sondeo señala un empate de Ciudadanos con ERC a 32 escaños con un Oriol Junqueras (ERC) en prisión.
Una posible alianza entre los partidos denominados constitucionalistas (Cs, PSC, PPC y Cataluña en Común-Podemos) sumaría 69 escaños, lo que significa uno más de la mayoría absoluta. Los independentistas se quedarían con 67 en la oposición. La pregunta es: en caso de darse los resultados que apunta el CIS el 21D, ¿a quién daría su apoyo Cataluña en Común-Podemos?
Este martes arranca la campaña electoral de unas elecciones en las que Ciudadanos parte con opciones de alzarse como primera fuerza en el Parlament. En frente, la lista de Junts per Catalunya (JxCat), que lidera Carles Puigdemont, y ERC lucharán por hacerse con la hegemonía soberanista. Si en las elecciones de hace dos años Junts pel Sí (antigua CDC y ERC) y la CUP sumaron el 48,7% de los votos y 72 escaños, los últimos sondeos vaticinan que esta vez podrían perder la mayoría absoluta de 68 diputados. Esto abre la puerta a sumas alternativas, para las que ya se postulan Ciudadanos, el PSC, el PPC y los comunes.
Difícil pronóstico
Pero no es fácil aventurar un pronóstico. Todos los expertos en demoscopia ya avisan de que unos comicios en los que la participación puede superar el 80%, son de difícil pronóstico: el número de indecisos es esta vez muy elevado.
Se trata de una campaña electoral atípica, con medio Govern cesado en Bruselas, algunos candidatos encarcelados y un Carles Puigdemont que sigue considerándose el president “legítimo”, pero que se ha puesto al frente una candidatura, Junts per Catalunya, que ha confeccionado a su gusto.
Hay que recordar que ERC y CUP no han querido en una lista unitaria del independentismo.
Estrategias La directora de la campaña de Junts per Catalunya es Elsa Artadi, cargo de confianza de Puigdemont en el Govern y ahora número 10 de la candidatura, que ya se perfila como posible candidata 'tapada' si el president cesado acaba renunciando a una hipotética investidura dada su complicada situación judicial.
Artadi ha diseñado una campaña en la que la figura de Puigdemont es su máximo argumento -el lema es "Puigdemont, nuestro president"- y cuya estrategia será hacer constantes llamamientos a concentrar el voto soberanista para arropar al que consideran el "presidente legítimo" de la Generalitat, lo que augura una batalla soterrada con ERC, que parte como favorita en las encuestas pero que va a la baja.
Si hace unas semanas ERC sobresalía en los sondeos -que le auguraban más de 40 escaños-, la irrupción de Junts per Catalunya ha recortado súbitamente las expectativas de los republicanos, con el hándicap de tener a su presidente, Oriol Junqueras, en prisión.
Para frenar la fuga de votos hacia Junts per Catalunya y la CUP, los republicanos deberán confiar en su secretaria general y número dos de la lista, Marta Rovira, a quien Junqueras ya ha señalado como la candidata real a presidir la Generalitat la próxima legislatura.
La formación mejor posicionada para disputar los primeros puestos a las candidaturas independentistas es Ciudadanos, cuya cabeza de lista, Inés Arrimadas, aspira a mejorar los 25 escaños obtenidos en 2015, que la convirtieron en jefa de la oposición en Cataluña.
"Ahora sí votaremos" es el eslogan de Arrimadas, que espera que la aritmética del 21D abra la puerta a un gobierno constitucionalista presidido por ella, con el apoyo de PSC y PPC y la complicidad de los comunes.
Pero el PSC no renuncia a que sea Miquel Iceta quien presida un gobierno alternativo salido de unas elecciones en las que los socialistas, tras haberse posicionado sin matices a favor de la aplicación del artículo 155, quieren cosechar apoyos en el caladero del catalanismo moderado, con el lema "Soluciones. ¡Ahora, Iceta!".
Para ello, y con la idea de romper el esquema de rígidos bloques políticos en Cataluña, Iceta ha situado en el número tres de su candidatura al ex secretario general de Unió y exconseller del Govern Ramon Espadaler, que consiguió más de 100.000 votos en 2015.
Pese a contar con Xavier Domènech -ganador de las dos últimas elecciones generales en Cataluña- como candidato y perfilarse como bisagra clave para futuras mayorías, será una campaña incómoda para los comunes, a quienes las encuestas auguran un pinchazo electoral, al no conseguir encajar la agenda social, su eje prioritario, en un debate político monopolizado por el proceso soberanista.
En la lista del PPC repite como número uno Xavier García Albiol, con la difícil papeleta de contradecir las encuestas que pronostican un retroceso de los populares, hasta convertirse en última fuerza en el Parlament.
Con el lema "España es la solución", García Albiol intentará frenar la pérdida de votos hacia Ciudadanos de electores contrarios a la independencia que pueden ver en Arrimadas el voto útil para lograr un gobierno alternativo.
Por su parte, la CUP, con Carles Riera como número uno y que mantiene la vía unilateral como hoja de ruta hacia la independencia, aspira a recoger los votos de soberanistas descontentos con los mensajes autocríticos desde ERC y Junts per Catalunya.