Carles Puigdemont ha vuelto a alzar la voz para agitar la bandera nacionalista y separatista catalanas. Lo ha hecho este lunes y aprovechando el traslado de las obras de Sijena, realizado en el marco de la aplicación del artículo 155 de la Constitución. Desde Bruselas, el expresident fugado ha expuesto que "el expolio de las obras de Sijena se ha hecho con los votos y la aquiescencia del PSC, que ha bajado la cabeza ante los intereses de Madrid".
La argumentación del número uno de la candidatura Junts per Catalunya en las elecciones del 21D, que ha advertido de que puede haber más casos en los que "los candidatos del régimen del 155 bajarán la cabeza y abrirán las puertas de noche para que se lleven los intereses de los catalanes", ha entrado en sintonía con ERC, partido con el que mantiene una agria disputa por la cima del secesionismo en este punto del proceso, con Junqueras en la cárcel y Esquerra como la fuerza más votada junto a Ciudadanos, según los sondeos.
Joan Tardá, portavoz de ERC en el Congreso, ha tildado el traslado como una "verdadera vergüenza", pues, ha dicho, se ha desarrollado "aprovechando que el gobierno de Cataluña está intervenido". Asimismo, ha avisado que esto es "lo que pasará si las fuerzas que dan apoyo al 155 acaban gobernando este país".
En este sentido también se ha manifestado a secretaria general de ERC, Marta Rovira. La dirigente, que este domngo avaló la vía unilateral a la independencia como plan B si el Estado rechaza dialogar tras el 21D, cediendo a las presiones de la CUP, ha señalado que su formación "no renuncia al diálogo y a la negociación" con el Gobierno, "pero tampoco a defender los derechos y los intereses de los ciudadanos de Cataluña", en referencia a el caso de Sijena. Rovira ha vivido un día convulso al revelarse que el juez del Supremo Pablo Llarena la incluye en el comité estratégico en el que se apoyó el proceso independentista junto a Artur Mas, Marta Pascal (PDeCAT) y Anna Gabriel (CUP).
Por parte de la militante del partido anticapitalista ha tomado la palabra Jordi Salvia. El número cinco de la lista de la CUP por Barcelona ha catalogado la actuación del Estado en relación a las obras de Sijena como un ejemplo de que Cataluña está bajo una "administración golpista" y ha defendido que por ello es necesario "derrotarla" el 21D y "expulsarla" de la administración catalana.
Finalmente, dentro del bloque constitucionalista, Inés Arrimadas ha afeado que la Generalidad derivase hacia la "confrontación" con otras comunidades en lo relativo a los bienes de Sijena. La candidata de Ciudadanos ha lamentado que el Govern anterior prefiera la batalla a localizar convenios de colaboración. "Como demócratas, no podemos oponernos a que se cumplan las resoluciones", ha sentenciado la líder catalana de la formación naranja, quien zanja la cuestión del 155 arguyando que sin la aplicación de ese artículo no habría un gobierno "respetuoso con la legalidad".
Y el atacado PSC sólo ha mostrado su desacuerdo con que el traslado de las obras de arte de Sijena se haya realizado sin una resolución judicial "definitiva". "Es un error", ha calificado Miquel Iceta, el candidato socialista que se ha reunido en esta jornada con el ex primer ministro francés Manuel Valls. El político galo le ha transmitido su apoyo pero ha confirmado que se siente más ligado con la posición de Ciudadanos en Cataluña, como ya había anunciado.