www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

POR LIBRE

La treta de Rajoy para aprobar los Presupuestos

Joaquín Vila
x
directorelimparciales/8/8/20
domingo 31 de diciembre de 2017, 17:58h
El verdadero deseo de Rajoy para 2018 es engatusar a Urkullu, aprobar los Presupuestos, agotar así la Legislatura y presentarse de nuevo como candidato del PP a las siguientes elecciones allá por 2020. Después de verano,el presidente del Gobierno pensaba que lo tenía amarrado al regalarle al PNV un cupo vasco a la medida. Pero llegó Puigdemont con su desquiciado referéndum y se lo chafó. Ya se sabe que los nacionalistas son como los bomberos, que no se pisan la manguera, y cuando el Senado aprobó la aplicación del artículo 155, Urkullu se fue con sus cinco escaños a otra parte. El pobre Montoro se ha visto obligado a prorrogar las cuentas del Estado y a poner parches para ir tapando agujeros.
Pero Rajoy no se rinde. Se ha empeñado en llegar a 2020 alojado en La Moncloa y, mientras caminaba deprisa por los senderos gallegos en sus vacaciones navideñas ha encontrado la solución. Antes o después, con Puigdemont, con Junqueras o con cualquier otro entusiasta de la causa separatista, se formará el nuevo Gobierno de la Generalidad. Ese mismo día, dejará de estar vigente el artículo 155 y ese mismo día, el Gobierno en pleno aterrizará en Vitoria cargado de regalos para sus entrañables amigos vascos. El objetivo no es otro que aprobar cuanto antes los Presupuestos no vaya a ser que los separatistas vuelvan a las andadas y sea necesario aplicar de nuevo el artículo más manoseado y desconocido de la Constitución.
Se supone, o supone Rajoy, que el nuevo Gobierno catalán se atará los machos durante un tiempo camuflando las consultas unilaterales. Aunque no cejará en sus ataques al "Estado opresor" para contentar a la manada separatista, pues hay que aceptar que los secesionistas no tienen otro objetivo que la independencia, que ni ahora ni nunca se sentirán españoles. Que las llamadas al diálogo no son más que brindis al sol. Y que no hay nada que negociar cuando uno de los interlocutores quiere saltarse la Constitución por las buenas o por las malas.
Rajoy, ante este panorama, no tiene otro remedio que acelerar los contactos con los nacionalistas vascos y aprovechar ese hueco entre la formación del nuevo Gobierno de la Generalidad y la vuelta a empezar del artículo 155 antes de que Urkullu vuelva a huir a Vitoria con sus cinco escaños. Y eso si los separatistas catalanes llegan a un acuerdo para investir presidente a Puigdemont por Internet o a Junqueras en el patio de Estremera. Pues ya hay quien piensa que están enrocados. Uno, en sus delirios belgas, aún se cree el presidente de la Generalidad en "el exilio" y sus adeptos quieren restituirle al frente del Gobierno cesado por Rajoy. El otro, no acepta la cobardía del fugado y, menos aún, que pretenda instalarse en Bruselas tras ser investido. Cada día que pasa crece la posibilidad de volver a celebrar elecciones autonómicas a finales de mayo. Y, en ese caso, el artículo 155 seguiría vigente.
Rajoy se vería obligado a seguir haciendo piruetas prorrogando el presupuesto de 2017, amagar con disolver las Cortes por si suena la flauta y los socialistas se abstienen para no enfrentarse a las urnas o aceptar que las meigas le han engañado mientras caminaba deprisa por los senderos gallegos. Los nacionalistas, aun siendo cuatro gatos, tienen la palabra. Al presidente del Gobierno, 2018 se le puede hacer muy largo. Tanto o más que 2017.

Joaquín Vila

Director de EL IMPARCIAL

JOAQUÍN VILA es director de EL IMPARCIAL

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (10)    No(0)

+
0 comentarios