UFC. Si Conor McGregor no defiende su título antes de marzo lo perderá
EL IMPARCIAL
miércoles 10 de enero de 2018, 03:27h
El irlandés ha sido amenazado por la compañía. Si no compite, se jugarán su cinturón entre Ferguson y Khabib.
Conor McGregor no pelea en el octágono desde la UFC 205. El irlandés, entonces, se consagró como un fenómeno histórico dentro de la disciplina de las artes marciales mixtas. En ese evento masacró al campeón del peso ligero, Eddie Álvarez, para unificar, por primera vez, los cinturones de dos categorías diferentes de manera simultánea. En ese momento, el legendario luchador noqueó al estadounidense en el segundo asalto, después de ofrecer una exhibición dominadora que le llevó a derribar a su oponente en tres ocasiones durante el periodo inicial. Reprodujo, con éxito, el mítico jab cruzado de izquierda que tumbó a José Aldo en 13 segundos.
Ha pasado un año y un mes desde aquel 13 de noviembre de 2016. No ha vuelto a participar en un evento de la UFC y la compañía le caba de poner caducidad a su ausencia. En estos días ha emitido un comunicado en el que insta a McGregor a defender su cinturón antes de marzo de 2018. Si no lo hace, perderá automáticamente el título. La amenaza va en serio, y es que dado el caso, la organización ya tiene preparada la batalla por el relevo del irlandés, que enfrentaría a Khabib Nurmagomedov y a Ferguson.
El dueño y promotor estelar de la UFC, Dana White, ha expuesto, firme y vehemente, que "Conor tiene que tomar algunas decisiones importantes". "El tiempo es tu enemigo en este deporte y no creo que Conor quiera esperar hasta agosto para pelear. Si espera hasta agosto o septiembre, serían alrededor de dos años desde que defendió el cinturón, y eso no puede suceder", afirmó antes de zanjar el asunto esclareciendo que "puede esperar o jugarse el título, es su decisión, pero el cinturón debe seguir adelante".
“No podemos dejar que eso se alargue eternamente sin dar la oportunidad a otros”, defendió White, quien destacó que "Tony Ferguson lleva mucho tiempo luchando y se ha ganado un reconocimiento, y Khabib (Nurmagomedov) también se lo ha ganado y la lista sigue”.
Es decir, la pelota está en el tejado del irlandés, que se alejó de las artes marciales mixtas desde que empezara a prepararla la millonaria "burla" que le midió contra Floyd Mayweather. Pero McGregor, puntal del negocio de la UFC y la MMA en el último lustro ha demostrado en múltiples ocasiones su capacidad de respuesta dialéctica. Y en esta ocasión lo ha vuelto a hacer. Después de meses de elipsis ha vuelto a los entrenamientos. Con seriedad. Va a volver, aunque la fecha no está clara.
El propio Conor ha explicado, a finales de diciembre, que "mi próxima pelea será en la UFC". Después de embolsarse en torno a 100 millones de dólares en su aventura boxística, el irlandés proclamó que "quiero una pelea de verdad la próxima vez y las MMA son la opción". Por el camino se negó en rotundo a aceptar combates en el ring contra Óscar de la Hoya o Manny Pacquiao, que le comportarían otro buen monto de dólares. Considera ya que es el momento de volver a su lugar, al octagon. La teatralidad del segundo evento más rentable de la historia, con los guantes de boxeo, no le ha saciado su continuada y orgullosa sed de gloria.
Así, McGregor ha sembrado en sus redes sociales la semilla de su vuelta a la UFC. Lo ha hecho publicando varias veces fotos de sus entrenamientos en jiu-jitsu, la disciplina que abandonó cuando empezó a aclimatarse a la nueva disciplina que desembocaría en su combate con Mayweather. Los aficionados permenecen atentos a cada movimiento ante el regreso del ídolo (o el más odiado, según el bando) y el vigente campeón les da la carnaza que añoran.
No obstante, The Notorious ha retado a Khabib, que se salió en el UFC 219, y también ha tratado de traer a la jaula a Mayweather. Al primero le dedicó el siguiente mensaje el pasado uno de enero: "Ese daguestaní (la región natal de Nurmagomedov) fue un perro y un mierda la otra noche. Su combate estaba lleno de descuidados traseros pidiéndole irse a dormir. Páguenme mi valor y el Rey volverá". "De verdad, de verdad, de verdad, poneros de rodillas y rogadme. De lo contrario, no me pegaré con ningún matón" y "mataré a tus mascotas y las llevaré como abrigos. Y sólo las usaré una vez", fueron los mensajes que intercambió con Khabib, como parte del calentamiento del duelo.
Su entrenador de toda la vida, John Kavanagh, ha declarado este martes que McGregor "ha tenido muchos temas en su vida últimamente. Muchos asuntos fuera de la lucha han estado rondándole pero parece que ha conseguido hacerse con ellos". "Estoy muy feliz de verle de vuelta, entrenando con normalidad", confesó el preparador para, de inmediato, asegurar que "ahora está de vuelta, entrenando casi cada día y creo que 2018 será otro gran año para nosotros. Exactamente, no se todavía cuándo volverá a competir, pero el plan está tomando forma". "Permaneced atentos", finalizó Kavanagh. Como aperitivo, hace horas publicó cómo se encontró con unos aficionados en un semáforo de Dublín y los dejó en la estacada poniendo a su Lamborghini de 0 a 100 kilómetros por hora en tres segundos.