El campeón alemán y el piloto brasileño se han granjeado grandes enemistades en la Fórmula Uno.
Este 2017 no ha sido un año fácil para Sebastian Vettel. El piloto alemán ha recibido fuertes críticas por parte de su propia escudería. Desde Ferrari han llegado a cuestionar la capacidad del tetracampeón alemán para sacar el rendimiento pretendido al monoplaza. Lo hicieron a través de La Gazzetta dello Sport. El medio italiano se hizo eco del escepticismo, que linda con la decepción, que emana desde el seno de la estructura transalpina por el inamovible segundo puesto alcanzado por el teutón toda vez que sus errores y el despegue de Mercedes eludieron un desenlace de curso igualado.
Pero los ataques recibidos por el alemán llegarían desde fuego amigo, o presuntamente amigo y también desde otros flancos. Bien es sabido que no goza de una imagen simpática para buena parte de sus compañeros de parrilla, aunque también goza de algún que otro defensor firme. No es el caso de su pareja en Ferrari, desde luego. Y tampoco del que fue el resignado número dos en Red Bull cuando Vettel acumulaba campeonatos del mundo.
El accidente en que Seb involucró a Raikkonen y a Verstappen en el pasado Gran Premio de Singapur generó una polvareda notable en el universo de la Fórmula Uno y Mark Webber no eludió pronunciarse. El incidente, que sacó de carrera a las primeras de cambio al mencionado trío y allanó el terreno para el título de Lewis Hamilton, fue diagnosticado por el australiano del siguiente modo: "No hay forma de que Vettel supiera que Raikkonen había hecho una salida tan buena, así que se estaba centrando en Verstappen. El finés hizo la mejor salida y entonces hubo una impactante sucesión de eventos durante la cual los tres se golpearon. Verstappen fue totalmente inocente, Vettel intentó protegerse demasiado por la derecha y Raikkonen tuvo el mayor castigo jamás visto por tener una gran salida". "Esto destrozó la carrera”, zanjó.
E incidió resaltando que “creo que a veces se le olvida (a Vettel) dónde acaba su coche. Necesitaba un poco más de espacio para salir ileso. Cruzó la recta y detrás de ellos estaba Hamilton viendo cómo se desarrollaba todo”. Webber, que fue objeto de las iras del piloto germano cuando compartía escudería y le peleaba el Mundial con garantías, sentenció a Sebastian sin pestañear: “Vettel ha tenido que abandonar. Ferrari no ha sumado puntos. Verstappen tampoco ha podido puntuar. Todos ellos se han quedado fuera. Es frustrante porque hemos tenido una carrera, nos hemos ido del circuito y estos pilotos están en las barreras, realmente enfadados".
Además, Vettel disparó la polémica con algunas de sus maniobras cuando comprobaba que la presión y las prestaciones de su Ferrari le jugaban en contra en el mano a mano con Hamilton. Sobre una de ellas, el golpe intencionado que propinó al británico después de que este frenara de forma abrupta durante un safety car en Bakú, opinó Niki Lauda. El emblema de esta categoría no se cortó en calificar al piloto de Ferrari. "Normalmente, Vettel es un tipo decente. No entiendo lo que pasó... se asustó. Está loco", proclamó antes de argumentar que "tienes que mantener el control para no hacer eso".
"Vettel estaba molesto después de golpear a Lewis por detrás, pero eso también fue culpa suya, no de Lewis. Lo que hizo después no lo entiendo, podría haber dañado su coche, el de Lewis y podría no haber terminado la carrera, así que no sé por qué arriesgó todo eso. La sanción debería haber sido mayor porque creo que es lo peor que puedes hacer. Si adelantas a alguien y le das por error, vale, pero eso fue deliberado. Lewis le golpeará un día, pero no con un coche, sino con el puño", manifestó el austríaco.
Hamilton, en medio del huracán, se limitó a darle "me gusta" a un mensaje publicado por un usuario de las redes sociales que empezaba del siguiente modo: "He perdido todo el respeto por la FIA". Vettel quedó expuesto por su gesto antideportivo y ciertamente imprudente, y también por haberse mantenido en sus trece posteriormente. Pero lo que quizá no esperase es que en este enero su último compañero en Red Bull también apareciera para darle cera.
Daniel Ricciardo, que compartió box una temporada con el alemán, ha afirmado que "anteriormente, hacía una curva a alta velocidad e iba a tope, por ejemplo, y nunca había tenido a nadie que pudiera hacer lo mismo. Verstappen al menos va y lo intenta", lo que representa un dardo hacia el compromiso y el nivel de pilotaje del germano. Antes de empezar su séptimo año en la élite del automovislimo, el australiano ha remarcado que el neerlandés es el compañero que más difícil le ha puesto las cosas.
"Si tuviéramos que dividir las carreras, ambos tuvimos un número igualado de careras buenas. Sus buenos días (de Verstappen) probablemente parecían mejores porque no fueron buenos para mí. Sé que, si cometía un error en el pasado, quizás todavía podía terminar por delante en clasificación. Ahora, si me equivoco, él estará delante. Es lo mismo si a él no le sale una vuelta perfecta: entonces me pongo yo delante. Por esto diría que es el mejor compañero. Ambos hemos subido el listón. No nos podemos permitir cometer un fallo porque vamos a ser derrotados", ha rubricado. Quizá siga creyendo que el alemán influyó para frenar su progresión como sustituto de Webber.
Por último, el que también se ha llevado un palo de un ex compañero ha sido el brasileño y recién retirado de la Fórmula Uno Felipe Massa. El carioca compartió garaje en 2017 con Lance Stroll, bajo el paraguas de Williams. El canadiense, que viene de participar en las 24 Horas de Daytona, se refirió ante la pregunta del rol que jugó el veterano en su progresión de manera tajante. “No creo que tuviera ningún consejo de él en todo el año pasado, en absoluto. Era un compañero de equipo como cualquier otro. Estaba ocupado tratando de conducir tan rápido como podía, y yo estaba tratando de conducir lo más rápido que pude. Eso fue todo. No hubo nada más que eso", sintetizó.
Y remató su arranque de sinceridad confesando que "no sé por qué la gente parece pensar que hubo el papel de un entrenador o mentor. No lo hubo. Era sólo él haciendo su trabajo y yo haciendo el mío, y quien lo hizo mejor terminó por delante". "Es mejor no comentar...", ha respondido el brasileño en un mensaje difundido en Twitter en el que añade dos caras de sorpresa y menciona directamente al canadiense.