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COPA DEL REY DE BALONCESTO - FINAL

Copa del Rey. El Barcelona de Pesic tumba al Real Madrid y es campeón | 90-92

Copa del Rey. El Barcelona de Pesic tumba al Real Madrid y es campeón | 90-92

domingo 18 de febrero de 2018, 20:35h
Actualizado el: 18/02/2018 22:52h
Los catalanes secaron el ataque del sistema de Laso, con una proverbial dominio del rebote, para catapultar sus opciones.

El Real Madrid y el Barcelona llegaron a la final de la Copa del Rey 2018 con inercias contrapuestas. Los capitalinos viajan en un liderato imperial en la ACB y con una cómoda posición en Euroliga, mientras que los catalanes han cambiado de entrenador después de quedar apeados del torneo continental a las primeras de cambio y apuntar a uno de los peores cursos de su historia. Pero en un clásico en el que está en juego un título la influencia de los antecedentes se diluye.

Y es que Svetislav Pesic, estratega recién contratado por Can Barça, parecería haber interpretado el campeonato copero como la catarsis que relanzara a su vestuario. Bajo su batuta, el conjunto de jugadores anestesiados que arrastraban sinsabores bajo el mandato de Siro Alonso han mutado en estos días en Gran Canaria en un bloque de ataque fluido e intensidad ardorosa en defensa. Por todo ello, Pablo Laso iba a tener trabajo para confirmar el favoritismo con el que sus pupilos facturaron el viaje a su quinta final consecutiva de Copa.

El combate arrancaría con Doncic en el quinteto titular merengue pero, sobre todo, con un tenso intercambio de pérdidas del que saldría mejor el conjunto madridista, que alcanzaría a atinar más en ataque en el primer cuarto. El cierre gobernaría en ese intervalo inicial por encima de la creatividad y el tino, y en esas circunstancias Rudy, Campazzo y compañía pudieron secar el fluir anotador azulgrana para maquillas los balones perdidos de su equipo y triunfar por 15-21. Pero un tapón de Hanga a Rudy Fernández cuando el balear conducía en soledad avisaría de lo venidero. La relajación le costaría cara al coloso.

Thompkins, el base esloveno y la defensa de Rudy limitaron a un Barça que, sin embargo, reaccionaría en el segundo cuarto. Tardó en entrar en calor el combinado en ventaja y los catalanes hicieron caja, subiendo las revoluciones en fase defensiva y aumentando la prudcción. Pau Ribas anotaría, Heurtel sumaría distribución, Oriola asomaría, Hanga apretaría en la persecución del contrincante y Tomic dominaría la pintura -cuando cometió su tercera falta ya llevaba 12 puntos-. En consecuencia, el parcial devolvería la preponderancia en el marcador a los barceloneses con rotundidad.

Laso tuvo que parar el duelo cuando sus pupilos sólo habían embocado 8 puntos a algo más de dos minutos para el descanso. Dio entrada a Ayón -tres meses y medio lesionado- para buscar más influencia en la zona pero sería Tavares el que solidificaría algo más de resistencia. Thompkins y el despertar de Carroll no sostuvieron el trompicado juego ofensivo de los merengues, que no lograrían eludir el sonrojo consecuente a su ceguera atacante y desplome defensivo para perder el periodo por 13-25. De camino a vestuarios, la convicción renovada de los azulgrana les llevó a comandar con su mayor ventaja (34-40). Se trataba de ver cómo gestionaría ese colchón el esquema de Pesic y si los líderes de la ACB aumentarían su ritmo y puntería.

Doncic no había anotado en juego -fallón y con malas seleccionesde tiro- y la batalla por el rebote, remarcada en la previa por el técnico balcánico, reflejaba un sintomático 16-21, en favor culé. Estaba atascada la circulación madrileña y, por si fuera poco, las ayudas en el achique no llegaban a tiempo. El 20% en triples y 34% en tiros de campo (por el 54 por ciento rival) retrataba la labor por hacer en el camarín para Pablo Laso. Un triple postrero de Oriola ahondó en la herida oponente. Le urgía una convulsión a los capitalinos, que ya sufrieron en el lanzamiento de larga distancia ante el Tenerife. El examen a su competitivdad, por ende, era notable.

El tercer cuarto comenzó con un tiro libre anotado y otro fallado de Doncic; el séptimo rebote ofensivo barcelonés y un triple de Ribas; y unos pasos de Causeur. Con la defensa madridista fuera de eje, Hanga se quedó sin marca y conectó un triple, y la enésima pérdida generó una contra culé que confeccionaría el parcial de 0-8 que obligó a Laso a volver a pedir tiempo muerto. Se estaban gustando los aspirantes y el Madrid pasaba por su peor momento (35-48, a 8:02). El técnico español bajaría centrímetros metiendo al base esloveno de cuatro pero su argucia no funcionaría.

Ribas y Heurtel estaban sangrando la distancia de los vatios entre los dos equipos. El hambre del Barça estaba rebosando, aunque Oriola cometiara su cuarta falta muy pronto. Un triple de Rudy dibujó un 5-0 que daba esperanza a sus compañeros, pero Sanders embocó un triple desde muy lejos que congeló el amago de respuesta (40-54, a 5:36). Pesic puso a Moerman a postear ante un Doncic apagado e inferior físicamente y acertaría, arribando a los 18 de ventaja. Las segundas oportunidades negaban el respiro a los madridistas cuando Pesic paró el crono al atisbar cierta pérdida de fuelle y varias pérdidas encadenadas en su hoja de ruta (44-58, a 2:51).

Había subido la presión el Real Madrid y la dinámica anotadora azulgrana se enfangaría, pero no lo suficiente para los capitalinos, pues no les acompañaba la puntería. Se jugaba sin pívots y no recortaba la distancia el favorito en su contrarreloj. Al triple de Carroll le caería encima el hielo de otro acierto de tres de un Claver que hizo notar su presencia desde el prisma anatómico. El trabajo de Campazzo contaminaría a sus acólitos y el producto de su esfuerzo, y del de Rudy -protagonista en ataque-, desembocarían en la reducción de la desventaja a 15 puntos. Una canasta sobrenatural de Heurtel dejó los últimos diez minutos con el desafío merengue cifrado: 52-67. Ganó por 9 puntos el mejor equipo hasta el momento el tercer cuarto (con 27 puntos).

El desacierto siempre conduciría al trompicado ataque capitalino a la precipitación. Sanders alzaría sus prestaciones sin encontrar un anotador rival que le hiciera frente. Aunque se habían cargado de faltas buena parte del sistema defensivo culé, los madrileños no detectarían soluciones para refrescar el ritmo coral ofensivo -ausente por completo-. La estrategia de anular a Doncic mentalmente -le frenaban con faltas, provocando que no pudiera tirar cómodo nunca- sería la puntilla. La mentalización del Barça les entregaría el anhelado título.

Los azulgrana venía de ser el peor equipo en el lanzamiento de tiros libres en liga, pero ganarían en este apartado al Madrid. Un triple de Carroll abría otra ventana a la esperanza de los virtuales perdedores cuando Hanga les asestaría otra punzada idéntica. Siempre respondió el escuadrón de Pesic a cada acierto ajeno en la defensa de su ventaja. Y el minutaje se quemaría con brotes verdes postreros en el tino exterior merengue (67-78, a falta de 5:48). Con el anotador estadounidense como adalid casi único. Pero el húngaro, ex de Baskonia, se uniformaría como decisivo para negar que la distancia bajara de los dos dígitos.

Rudy y Carroll amanecerían de cara al aro al tiempo que el Barça, con Tomic de vuelta -ganador absoluto ante un Tavares instrascendente-, ya jugaba con posesiones largas (70-80, a falta de 4:20). El pívot balcánico estiraría la ventaja con su presencia y el rebote determinaría el desenlace del campeón (21-39). Randolph, Reyes y Tavares no tendrían presencia en la segunda parte y Doncic en el tramo final. Aún así, moriría de pie el vigente campeón (ganó el último cuarto por 38-25).

Desde su sobresaliente mejora en el achique (76-83, a 2:10) crecería en el tino y apretaría el resultado. La presión a cancha completara reafirmaría las dudas en la circulación culé pero no llegaría a la orilla la remontada de los capitalinos (80-85, a 1:28). Dos tiros libres de Claver y una penetración con gancho de Sanders parecerían haber dado carpetazo al espaldarazo necesitado por su vestuario, a menos de dos minutos. Pero la resurrección madrileña al galope de Thompkins, desde el triple, en el último minuto, creó una traca final en la que defendería la última posesión el Barça, con polémica y con Heurtel como MVP. Acabó sufriendo para ganar su primer título en tres años. Juan Carlos Navarro alzó al cielo el trofeo.

- Ficha Técnica:

90. Real Madrid (21+13+18+38): Causeur (2), Doncic (14), Campazzo (14), Tavares (2), Thompkins (17) -quinteto titular- Randolph (2), Fernández (14), Reyes (2), Ayón (3), Carroll (18), y Taylor (2).

92. FC Barcelona Lassa (15+25+27+25): Hanga (12), Heurtel (8), Sanders (12), Tomic (17) y Moerman (4) -quinteto inicial-, Ribas (21), Navarro (-), Oriola (9), Claver (7), Koponen (2).

Árbitros: Daniel Hierrezuelo, Emilio Pérez Pizarro y Carlos Peruga. Eliminaron por personales a los barcelonistas Moermann, en el minuto 37, y a Adam Hanga, en el minuto 38. También fue eliminado el madridista Campazzo, en el minuto 40.

Incidencias: Unos 9.912 espectadores acudieron hoy al encuentro correspondiente a la final de la Copa del Rey 2018, que se ha celebrado en Las Palmas de Gran Canaria.

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