ATP. Rafa Nadal frena otra vez para sanar antes de volver a competir
EL IMPARCIAL
jueves 01 de marzo de 2018, 20:03h
El jugador español se ha resentido de una lesión y sacrificará los próximos Masters 1.000 ante de llegar a la arcilla.
"Si puedo jugar Indian Wells, bien, sino será en Miami o en la temporada de torneos en superficie de tierra. Primero debo recuperarme", declaró Rafa Nadal este martes, en la declaración por la que se bajó del torneo de Acapulco. El número 2 de la ATP no ha superado todavía la dolencia que le surgió en el Abierto de Australia y ha decidido parar. Quiere recuperar la hoja de ruta que le llevó a explotar en un 2017 para el recuerdo, pero sobre la base de la selección de esfuerzo y la preponderancia absoluta de la salud. Forzar ya no le compensa.
"Ayer en el último entrenamiento volví a sentir un pinchazo en la misma zona, según la resonancia. Es algo similar a lo de Australia, pero menos grave; hasta que no baje el líquido no podrán diagnosticar nada", confesó en la alocución ante los medios en la que reconoció que su baja del Abierto mexicano le genera una decepción. "Lo siento, principalmente por mí, el más afectado, pero también por el torneo y los aficionados", expuso.
El infortunio en el psoas-ilíaco de su pierna derecha, que le genera un dolor considerable en la región lumbar le sacó en los cuartos de final del primer Grand Slam del curso y esa fuente de malestar es la que, al parecer, se ha reproducido como un aviso que el balear ha interpretado como tal. El caso es que el zurdo legendario tiene claro que sacrificará los Masters 1.000 de Indian Wells y Miami, que se desarollarán en marzo, para llegar con garantías a la temporada de arcilla, en la que aspira a dar otra vuelta de tuerca a su idilio con Roland Garros.
El mancorí venía lanzado después de su resurrección. Ganar el Grand Slam francés y el Abierto de Estados Unidos y competir con Federer en un puñado de finales deliciosas le condujo a ganar en convicción y la solidificación de la confianza en el apartado anatómico. A partir de ahí, el juego volvió a fluir como siempre y recorbó la sonrisa con la raqueta en la mano. Pero ya en ese entonces, cuando sobrevolaba el número 1 del mundo, defendía que su prioridad era la salud. Si lo demás llegaba sería por añadidura.
El caso es que el español ya ha acumulado abandonos consecutivos en París-Bercy, Masters, Brisbane, Abierto de Australia y Acapulco. “Es una situación un poquito menor, menos grave. Pero los médicos me han dicho que es imposible jugar, aparte de que me duele”, ha explicado en las últimas horas. Pero su foco puede haber ganado perspectiva y plantearse como real la posibilidad de bajar de los 78 partidos con los que volvió a la cima en la temporada precedente. El 15 de abril en Montecarlo se abrirá el intervalo de tierra, que comprenderá, de manera seguida, Godó, Madrid, Roma y Roland Garros. Ahí habrá de defender 4.680 puntos de su ránking pero, sobre todo, volver a disfrutar.